Confesiones de los desterrados del Bronx

Confesiones de los desterrados del Bronx

31 de agosto del 2016

Han pasado tres meses desde la madrugada en la que  2.500 hombres del ejército y la policía ingresaron a la calle del Bronx, la más peligrosa de todo Bogotá.

Los inquilinos del lugar, hoy están distribuidos por varias localidades de la capital como, Mártires, Chapinero, Candelaria, Santa Fe y San Cristobal Sur.

Lea también: Cinco cosas espeluznantes que se encontraron en la calle del Bronx

Los habitantes de calle deambulan sin rumbo por el centro de Bogotá. La percepción de inseguridad sube, los comerciantes se ven afectados y, las familias, ya no pueden salir tranquilamente a un parque por miedo.

Habitante del bronx-01

Confesiones de un atracador que vivió en el Bronx

“Esta es nuestra herramienta de trabajo. Me da pena, vergüenza, me apeno tremendamente ante la sociedad, pero como esto es una problemática de un gobierno, por eso lo hago”, dice uno de los habitantes de la calle con su arma de trabajo en la mano. Una navaja.

Aníbal, aprendió en las calles del Bronx, hoy recorre la ciudad en busca del pan de cada día, aprendió de las ligas mayores de la delincuencia que aterran a la ciudad.

“Él aprendió en las calles del Bronx a robar y al mismo tiempo a entrenarse física y mentalmente para adaptarse a cualquier situación”.

Además: El inquilino más famoso de la calle del Bronx

“En estos momentos, nos tratan como perros que no sirven para nada, nos maltratan feo”, son palabras de uno de los miles de habitantes que deambulan por la ciudad en busca de reciclaje, monedas que lo lleven a un mundo mejor, o simplemente un plato de comida que lo haga sentir vivo nuevamente.

Luego de tomar varios rumbos pero sin una meta o lugar de llegada, surge la pregunta que genera ansiedad, depresión y tristeza entre estos ciudadanos de la calle.

También de interés: “Después de esta entrevista puede que me maten”, dice antiguo inquilino del Bronx

Bronx-contenido

¿Pa’ dónde coge uno?

“Si el alcalde pensó que sacándolo a uno de allá iba a lograr algo, no logró un soberano culo y lo que están haciendo es que no sacan con palos, con gases, nosotros allá estábamos quietos”, dice una mujer con rabia.

“No tenemos dónde trabajar, no tenemos un sitio siquiera donde sentarnos a descansar, nadie nos arrienda una pieza así tengamos la plata porque nos ven sucios y así lo que se gana uno es un rechazo”, es otro de los testimonios que se lograron recolectar.

“Esa era la casa de nosotros, si habían menores de edad era porque se les daba la gana, nadie los obligaba. Allá nadie las violaba, pura mierda, que pena la palabra pero es pura mierda”

Habitante del bronx

“Un habitante de la calle no tiene la disciplina para ser parte de una banda”

Estas son las palabras por parte de una persona que se encuentra trabajando con la problemática. Todo indica a que las necesidades básicas de estas personas se encuentran en la calle, al aire libre, en ningún otro lado.

En lo único que piensan es es consumir sus psicoactivos y buscar comida de vez en cuando. No tienen ningún otro interés, esperan a que la ayuda les llegue del cielo. “Tenemos que esperar a que nos reubiquen nuevamente”, dice uno de los habitantes en en un tono relajado.

Por otro lado, las autoridades se hacen sentir. Tanto entidades públicas como privadas adelantan conversaciones con los comerciantes y familias que se han visto afectadas por este fenómeno.

Al mismo tiempo existen varias organizaciones extranjeras se encuentran interesadas en fortalecer el proyecto y genera el debido proceso de inclusión a estos ciudadanos sin rumbo.

Estos fueron los testimonios de habitantes de calle y los delegados del gobierno actual de Peñalosa recolectados por Testigo Directo.

Vea aquí el reportaje realizado: