Los secretos de un viejo investigador privado

1 de marzo del 2015

¿Cómo eran los años de gloria cuando se cazaban infidelidades de famosos y políticos?

Néstor Flórez Gaitán

Aunque su nombre es Néstor Flórez, sus clientes y colegas lo conocen como Petrochelly. Lleva 34 años ejerciendo la investigación privada. Dice de sí mismo que es el “papá de lo pollitos”. “Es el primer y más viejo investigador privado de Colombia”, dice Manuel, el único investigador que actualmente trabaja con él.

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– Este negocio ya no es lo mismo que antes, dice Petrochelly. – Hace unos años, en plena bonanza, años ochentas y parte de los noventas, se atendían unos 20 casos a la semana, el trabajo sobraba. Hoy en día se atienden uno o dos casos por semana. Aclara que el trabajo no falta.

Hoy en día Néstor trabaja únicamente con Manuel, otro agente del DAS, igual de veterano, con el que se dicen bromas pesadas todo el tiempo. – Llegué a tener una planta de 50 investigadores… eran buenos tiempos -, dice Néstor.

– Mire -dice en forma de crítica- ¿sabe quiénes se han tirado este negocio?.. Los dizque nuevos detectives que se ven por ahí en internet. Ellos son pelaos que han hecho un cursito de criminalística y salen creyéndose el p… Ellos económicamente se regalan. Legalmente acreditados somos, y siempre hemos sido, como cinco agencias.

Petrochelly es un exagente investigador del extinto DAS, donde permaneció 14 años; pidió la baja por un inconveniente que tuvo con un superior. Néstor es un hombre bonachón de 65 años que conserva un gran sentido del humor.

Estamos en su oficina, ubicada en el barrio Villa Sonia, al sur de Bogotá, un lugar atiborrado de objetos antiguos que convierten el lugar en un pequeño santuario al trabajo que ha realizado en estos 34 años.

Aunque por un gran ventanal entra la luz solar, el espacio se torna oscuro, enigmático, debido a la ausencia de colores y a la cantidad de objetos.

Un viejo teléfono amarillo y un pequeño aviso, también amarillo, donde se lee “toda consulta causa honorarios”, resaltan en el frío entorno.

Volviendo al tema del pasado, Petrochelly dice que el avance de la tecnología ha sido vital para su labor. -Antes – dice entre risas – teníamos que acercarnos demasiado a las personas que seguíamos para tomar la prueba fotográfica. Hoy se hace con cámaras digitales y lentes de gran cobertura que le permiten hacer el seguimiento a buena distancia.

Néstor Flórez Gaitán

Una pequeña estatuilla del Diviño Niño tiene un lugar especial en su oficina. En otro de sus muebles exhibe una docena de viejas cámaras de video y fotográficas que lo han acompañado en sus investigaciones, las cuales han captado hechos graciosos, enigmáticos y peligrosos.

¿Lo han pillado?, le preguntó, pero responde que nunca “se ha caído”, o sea que no lo han descubierto y remata diciendo que él no se “cae” porque sabe hacer su trabajo.

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El único capaz de descubrirlo fue un esposo infiel que resultó ser jefe de un frente guerrillero. La esposa del guerrillero contrató al detective porque sospechaba que le era infiel. Al momento de ordenar el seguimiento la mujer se limitó a decir que su marido era un comerciante. Petrochelly descubrió las andanzas del marido. Le dio las pruebas a la esposa, ella hizo el reclamo al hombre, pero este la golpeó y la obligó a delatar la manera como lo había descubierto. Ella dio el nombre y lugar de ubicación del detective.

– Ese hombre, después de pegarle a su mujer y sacarle la verdad, fue directo hasta mi oficina para matarme, pero menos mal la mujer, tan pronto su esposo salió de la casa, me llamó y me advirtió sobre las intensiones de su ofendido marido y sobre todo me contó realmente quién era él.

Petrochelly llamó a la policía y contó lo que pasaba. El guerrillero llegó a la oficina del investigador y fue capturado por porte de armas. Después de confirmar sus nexos con la guerrilla también fue detenido por rebelión y otros delitos.

Ante ese caso le pregunto si debido a su trabajo ha estado, en otras oportunidades, en situación de peligro, reclina su silla, entrelaza sus manos y empieza a narrar otra de sus historias, tal vez la más triste que ha vivido.

-Tan solo 15 días después de haber montado la agencia nos contrataron para investigar el secuestro de dos hermanos, hijos de una familia adinerada. Gracias a los contactos y a una buena investigación llegamos hasta el lugar donde los tenían, cuando íbamos por ellos nos atacaron por detrás a bala. Mataron a dos de mis hombres y a mí me hirieron. Logramos rescatar a los dos secuestrados pero con un alto valor.

Otra muerte que rodeó a Petrochelly, y que por poco lo hace cambiar de rumbo, pero que al mismo tiempo le dio fortalezas para seguir, fue el asesinato de su socio, el único que ha tenido.

El investigador narró que después de salir del DAS y sin saber mucho qué iba a hacer, un amigo, que nada tenía que ver con el negocio de la investigación ni con la milicia fue quien le propuso montar una agencia. Él lo pensó y así lo hicieron. Charlie, quien era un ciclista profesional, fue asesinado por unos esmeralderos años después, así lo contó Petrochelly. Desde aquel evento el investigador trabaja solo, con empleados pero sin socios.

La agencia nació en 1984 con el nombre de Picardías. Uno de sus clientes, un abogado de Miami, Estados Unidos, le dijo, sin equivocarse, que ese nombre no generaba credibilidad y que parecía una empresa de piñatas. Fue el mismo cliente quien le puso el nombre de Petrochelly a la agencia, haciendo alusión a un abogado investigador de una serie norteamericana emitida en 1974 que se llamaba ‘Tony Petrocelli’, interpretado por el legendario actor Barry Newman.

Néstor Flórez Gaitán

La agencia de Néstor ofrece varios servicios entre ellos seguimientos, antisecuestro, extorsión, homicidios e infiltraciones, pero sin lugar a dudas “el pan de cada día”, como él lo llama, es el trabajo a partir de infidelidades. Sus clientes lo encuentran fácilmente en su página web: www.petrochelly.com, en la que expone todos sus servicios.

De diez llamadas para pedir servicios, siete son para seguir a la esposa, al esposo o a los amantes.

Petrochelly es un experto en la materia. Dice que en una semana de trabajo, la cual vale un millón cuatrocientos mil pesos, se puede determinar si la pareja es infiel o no.

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También dice que, haciendo un promedio, cuando hay dudas y mandan a seguir a una persona en un 70% resultan ciertas las sospechas, “lo demás son celos enfermizos”, dice acompañando la frase con una risa.

En estos tiempos, cuenta, son los hombres quienes más piden su servicio de atrapa infieles. “Unos años atrás era la mujer quien quería pillar a su marido pero los papeles han cambiado. Hoy en día las mujeres son más infieles que nosotros los hombres, y no es por salvar al género”, dice mientras le lanza una mueca a Lina, la fotógrafa de KienyKe.com, única mujer que está en la oficina. Aparte de Petrochelly, Lina y yo también nos acompaña Manuel, el investigador que trabaja desde hace varios años para él y que se ha convertido en uno de sus buenos amigos.

Aunque tratamos de sacarle un nombre específico y su respuesta siempre fue negativa, nos confesó que varios famosos de la televisión, un par de cantantes y uno que otra importante personalidad de la vida pública ha contratado sus servicios, todos con el fin de saber si su pareja le estaba poniendo los cachos. También ha seguido a famosos. En la mayoría de esos casos las infidelidades fueron confirmadas.

Petrochelly tiene cinco hijos, dos varones y tres mujeres. Los dos hombres, que ya están grandes, en algún tiempo trabajaron con él y su papá les enseñó el oficio a la perfección. Pero poco a poco, al ver que no era un trabajo constante, se fueron aburriendo y buscaron su destino. Aunque se alejaron de la investigación privada trabajan, sin el gusto total de su padre, como escoltas de un par de importantes empresarios del país.

Historias de no creer

Hace un par de años, una mujer, inquieta por algunas actitudes extrañas de su sobrina, con quien vivía en el norte de Bogotá, contrató sus servicios. La mujer quería saber si su sobrina, quien estudiaba en el Colombo Americano, tenía novio o qué se la pasaba haciendo.

Néstor Flórez Gaitán

Después de un par de seguimientos se pudo establecer que la niña efectivamente tenía pareja, pero lo que descubrió dejó perpleja a la mujer que lo contrató y de paso a él.

La niña, que no tenía más de 20 años, tenía una relación amorosa con otra de sus tías, hermana de quien pagó el seguimiento. Ante las pruebas, las dos mujeres, tía y sobrina, admitieron su relación y se fueron para Estados Unidos a seguir su romance.

Otro caso extraño para el investigador, dentro de los muchos que ha resuelto, fue el de una mujer, que con la excusa de saber en qué pasos andaba su hijastro de 22 años, lo mandó a seguir.

-Cuando le entregué las pruebas a la señora, en las que se veía que el hijo de su esposo, con el que convivía desde que el niño tenía unos seis años, sí tenía novia y además salía con otras chicas, ella se puso muy brava y triste a la vez- recuerda el investigador. – Ese mismo día, al calor de un trago, la mujer en medio de la melancolía, me contó que desde que el niño tenía 10 años se bañaban juntos y que lo que empezó como un inocente baño de madre e hijo, años después se convirtió en un apasionante duchazo de amantes – El joven le había sido infiel a la esposa de su papá.

– También he seguido a más de 50 curas y casi todos los que he seguido son maricas. Solo unos diez me han salido célibes pero el resto, con pruebas fotográficas y de video, tienen relaciones con jóvenes y unos pocos las mantienen con mujeres.

Petrochelly ha rescatado secuestrados, ha recuperado vehículos robados, ha atrapado empelados que roban continuamente a grandes empresas, entre ellas, una de las líderes en el mercado de papas fritas y todo eso lo hace, según él, teniendo una gran red informativa.

– Es igual que ustedes los periodistas – dice – si uno no tiene fuentes no vale nada y eso es lo que no tienen los nuevos niñitos que se las dan de investigadores. Los que conocemos este oficio sabemos cuál es el siguiente paso y con la ayuda de quién se da. En este mundo hay que tener amigos en el bajo, el medio y el alto mundo.

También ha tenido que disfrazarse para sacar adelante sus casos. El que más le gusta personificar es el de habitante de calle, ya que es el que más pasa desapercibido. También se ha vestido como vendedor ambulante y payaso anunciador de almuerzos, cuenta en medio de una carcajada.

Una llamada interrumpe la entrevista. Petrochelly posa una vez más para la cámara de Lina. Se despide, debe arrancar para Engativá donde una mujer lo espera con información para que desde esta semana empiece a seguir a su marido, de quien sospecha le es infiel.

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