¿Por qué este hombre mató a su hija de tres años?

¿Por qué este hombre mató a su hija de tres años?

29 de julio del 2014

Leonardo Galindo fue atrapado por la policía con el cuchillo ensangrentado en sus manos. Laura Jimena, Su propia hija, de tan solo tres años de edad, se hallaba a sus pies. El pequeño cuerpo de la menor estaba bañado en sangre.

Mientras el cadáver de la pequeña era sepultado, su padre estaba siendo judicializado a unos cuantos kilómetros de allí en la URI de La Granja.

En la audiencia donde se le imputó el delito, Galindo, de 25 años, no aceptó el cargo de homicidio agravado en su contra. Según las autoridades, todo indica que él apuñaló 28 veces a su propia hija, fruto de su relación con Sindy Shirley Rueda, de 23 años.

Lea también: “El lugar menos seguro para los niños es su ambiente familiar”: Medicina Legal

La juez 20 de control de garantías de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de Las Granjas le dictó medida de aseguramiento. Según el juzgado, este hombre es un peligro inminente para la sociedad. La fiscalía pidió para él una condena superior a los 30 años de prisión. La defensa sólo pudo argumentar ira e intenso dolor.

“Fue capturado en flagrancia… Las pruebas indican que él asesinó a su propia hija… Seguramente tendrá la condena más alta no solo por matar a una menor de edad sino que era su hija”, declaró el comandante de la Policía de Bogotá, general Humberto Guatibonza, en Caracol Radio.

Sindy y Leonardo se conocieron en el sur de Bogotá desde muy jóvenes. Ella tenía una hija, hoy tiene nueve años. Sostuvieron una relación que duró más de siete años. Durante cuatro vivieron juntos. Familiares de Sindy le contaron a KienyKe.com que desde siempre la relación entre ellos soportó agresiones, celos, golpes y abusos.

“Varias veces ese hombre la golpeaba y luego abusaba sexualmente de ella. Sindy lo tenía demandado por varios delitos: violencia intrafamiliar, lesiones personales y abuso sexual”, narró la allegada de la joven madre, que hoy está bajo supervisión sicológica debido al trauma que le causó la muerte de su hija.

“Si no es para mí lo lamentará”

Leonardo estaba encaprichado con la madre de su hija. Aunque la maltrataba constantemente no permitía que estuviera lejos de él. No la dejaba salir a la calle, la celaba con todo y con todos, aprovechaba cualquier excusa para golpearla. También maltrataba a la hija de Sindy, quien no era suya, y a la pequeña Laura. Así lo contaron los familiares que hablaron con KienyKe.com.

Niña asesinada por su padre

Leonardo Galindo, en la foto, amenazó muchas veces a su esposa. 

Sindy intentó varias veces marcharse, pero su esposo la devolvía con amenazas de muerte; que no sólo se dirigían a ella. El hombre le decía que si se iba, él sería capaz de matarla a ella, a su madre y a sus hijas.

La pareja y la pequeña Laura vivían en arriendo en una pieza del barrio El Refugio, en Engativá. La otra hija de Sindy, debido a los constantes maltratos de su padrastro, se había marchado, vivía con una tía en Chía.

A mediados de julio Sindy encontró un cuchillo muy grande escondido en la habitación. Se llenó de pánico. Llamó a doña Blanca, su mamá, le contó y le dijo que quería dejar la casa. Acordaron una cita. Sindy salió de la casa con mentiras. Le dijo a Leonardo que se iría a encontrar con su madre porque le iba a regalar unos zapatos. El hombre la dejó ir. Sindy no volvió a su lado.

Galindo averiguó el paradero de la madre y la hija. Le pedía y le exigía que volviera. Sindy estaba decidida. El pasado jueves (24 de julio) Leonardo fue hasta Chía, allá estaba ella. El hombre le pidió que le dejara llevar a la niña a Bogotá. Después de dudarlo muchas veces ella aceptó.

En el viaje de Chía, Galindo llamó a Sindy y textualmente le dijo: “¿Se despidió de la niña?… Le dije que iba a lamentar el haberse ido de la casa”. Según familiares de la mujer, la llamó varias veces y le dijo lo mismo.

El viernes, Sindy viajó a Bogotá y llamó a Leonardo. El hombre volvió a amenazarla. La madre, temiendo por la integridad de su hija, llegó a la casa en compañía de la policía. El sujeto se encerró en la habitación. Sindy le gritaba que le abriera. Le gritaba que no fuera hacerle daño a la niña. Le gritaba que la dejara salir. Le imploró muchas veces que no fuera a hacerle daño a la bebé. La policía le ordenó abrir la puerta. Leonardo nunca respondió. Atravesó el televisor a la puerta y trancó la entrada.

La triste escena

La dueña de la casa bajó el duplicado de la llave y se lo entregó a los uniformados. Los policías utilizaron toda su fuerza para empujar lo que trancaba la entrada. La puerta se abrió. Sindy gritó. Todos los presentes quedaron perplejos ante la escalofriante escena. Leonardo Galindo sostenía un cuchillo, el mismo que Sindy había encontrado escondido días antes. Laurita estaba en el piso y la sangre fluía de su cuerpo. Según la fuente que habló con KienyKe.com, frente a Sindy y los policías, Galindo hirió otras dos veces a la niña con el mismo cuchillo.

La madre se desmayó. Galindo fue esposado. Un uniformado, con rabia y sobre todo con dolor, alzó a Luarita y salió corriendo de allí, tratando de ganar la carrera a la muerte. Subió a la niña en la parte trasera de la patrulla y arrancó en busca del hospital más cercano. El dictamen médico forense indicó que la menor de tres años recibió en total 28 puñaladas.