El asesinato de un ícono de la comunidad LGBTI

Foto: Matthew Shepard Foundation

El asesinato de un ícono de la comunidad LGBTI

31 de marzo del 2017

El 7 de octubre de 1998 Mathew Shepard fue apaleado hasta morir. Lo encontraron atado a una cerca a 1.5 km en las afueras de Laramie, EE.UU.

Fue atacado y abandonado por dos hombres solo por decir que era gay. Rusell Henderson y Aaron McKinney  fueron culpados por el asesinato de Matthew Shepard.

Este crimen impactó internacionalmente y se debatieron los delitos de odio y su legislación. Mathew nació en Casper, Wyoming. Tenía un hermano menor, sus padres Dennis y Judy Shepard.

A los ocho años empezó a preguntar a su mamá si era gay. Matt era el líder de su grupo de amigos.

Walt Boulden fue su consejero escolar y tal vez fue la primera persona a la que Shepard le reveló su sexualidad.

En un viaje que realizó a Marruecos con tres amigos fue violado por seis hombres. Desde ese momento Shepard cambió totalmente.

En primer año de Universidad le dijo a su madre que era gay y luego a su padre. Ellos lo tomaron con calma.

El día del ataque, pasada la media noche, un ciclista que pasaba por el remoto lugar vio algo extraño. Pensó que era un espantapájaros de Halloween, cuando se dio cuenta que era un humano llamó a la policía.

Cuando la policía y paramédicos  llegaron a auxiliarlo encontraron un joven inconsciente amarrado a una valla. Tenia heridas graves en su cabeza, estaba cubierta de sangre.

Conoció a sus asesinos en un bar, lo engañaron para que se fuera con ellos en la camioneta, cuando llegaron a un lugar remoto lo golpearon con una pistola en la cabeza, lo ataron a la cerca y lo azotaron. Se llevaron su cartera y zapatos, lo dejaron ahí.

Esa misma madrugada los agresores tuvieron otro conflicto con unos jóvenes. Cuando la policía llegó los asesinos huyeron y dejaron la camioneta abandonada, encontraron la pistola ensangrentada y las tarjetas de crédito de Shepard.

En ese momento no habían encontrado a Mathew Shepard. 18 horas después del ataque Shepard seguía vivo pero había entrado en estado de coma.

Matthew Shepard fue encontrado con cuatro fracturas craneales

Con toda la evidencia la policía detiene y entrevista a McKinney y Henderson por intento de homicidio. Las novias de los dos dieron una coartada y todos negaron haber participado en el ataque.

Shepard murió el 12 de octubre a las 12:53 a.m.

En el juicio intentaron de varias maneras utilizar excusas para defender su actuar. Primero dijeron que fue en defensa de pánico gay, supuestamente Shepard había intentado insinuárseles.

Luego, explicaron que solo tenían la intención de robarlo y que nunca se les pasó por la cabeza matarlo.

El fiscal acusó a Henderson y McKinney por fingir ser homosexuales para ganarse la confianza de Shepard y luego robarlo, torturarlo y amarrarlo a una cerca.

Durante el juicio, las novias de los acusados testificaron que los jóvenes habían premeditado el robo y no estaban bajo los efectos de una droga cuando cometieron el asesinato.

Henderson se declaró culpable y testificó en contra de McKinney para no recibir la pena de muerte. Le dieron como condena dos cadenas perpetuas.

En el caso de McKinney, recibió la misma cantidad de condena que su compañero sin posibilidad de tener libertad condicional.

La Iglesia Bautista de Westboro organizó una manifestación en el funeral de Matthew usando pancartas que decían “Matt Shepard se pudre en el infierno”, “El sida mata a los putos” y “Dios odia a los maricas”.

Matthew Shepard se ha convertido en un ícono de la comunidad LGBTIQ.