Las otras medidas para acabar con los corruptos

20 de junio del 2019

Ya que la eliminación de la casa por cárcel se hundió ¿cuál otra podría ser?

Las otras medidas para acabar con los corruptos

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Quitarle beneficios judiciales a los corruptos, como la casa por cárcel era uno de los proyectos anticorrupción que generaba más esperanza entre la ciudadanía. A pesar del sentimiento de decepción e indignación entre un sector, algunos creen que la iniciativa, en sí misma, no solucionaba el problema en su totalidad y que existen muchas otras medidas que se pueden implementar para combatir la corrupción.

El representante a la Cámara David Racero, es una de las figuras que opina que abordar esta iniciativa de manera aislada es un error. En diálogo con KienyKe.com resaltó que la sola eliminación de la prisión domiciliaria como sustitutiva a la carcelaria “no combate de manera total la corrupción”.

“Este proyecto debe verse en el marco de unas políticas adicionales que ataquen el problema”, agregó.

¿Cuáles serían las opciones?

Según dijo Racero, los otros programas que se pueden implementar, deben ser enfocados a la educación y a la cultura, para que se deje atrás el pensamiento del atajo y “de lo fácil”. Para él, fortalecer las entidades gubernamentales es clave, con el fin de que ninguna persona crea que “puede pasar por encima de ellas”.

En esto estuvo de acuerdo el exfiscal general Mario Iguarán, quien mencionó que uno de los primeros pasos podría ser fortalecer el control interno de las instituciones y actuar de manera preventiva. Además, señaló que le parece favorable reforzar los mecanismos de control previo por parte de la Procuraduría y otros organismos, mediante mesas de concertación.

“Manejar todo el tema de la corrupción dando únicamente énfasis a soluciones de tipo penal no me parece lo más adecuado. Más bien me parecería un síntoma de populismo punitivo. Es esencial fortalecer mecanismos de prevención”, resaltó.

Otro que estuvo de acuerdo en que las medidas represivas “no llevan a ningún lado” fue el exministro de Justicia, Yesid Reyes, quien opinó que estas no previenen la corrupción. “Lo que debe hacerse es, primero, precisar qué se entiende por corrupción, ya que la expresión se usa en términos tan amplios que dificulta la identificación del problema”, indicó.

Una vez hecho esto, se deben revisar las actuaciones donde suele haber corrupción y así ajustar los procedimientos, de forma tal que “se dificulte al máximo la comisión del delito”, aclaró.

Otras opiniones

El expresidente de la Corte Suprema de Justicia Jaime Arrubla le mencionó a KienyKe.com que cree que en Colombia hay una regulación suficiente para combatir la corrupción, “tanto en el Código Penal, que permite sancionar penalmente a los delincuentes corrompidos, como en materia disciplinaria para los funcionarios públicos que faltan a sus deberes funcionales”.

Según dijo, “los jueces y los procuradores tienen herramientas suficientes para sancionar a los corruptos” y aseguró que no hay que cerrarle la puerta a las leyes que sean más estrictas y que permitan luchar contra este flagelo.

“Lo que quería el proyecto anticorrupción era quitarles muchos beneficios, pero eso no quiere decir que nos vamos a quedar sin sanciones para los corrompidos. No es que se haya perdido la lucha contra la corrupción, hay suficientes instrumentos”, insistió.

De otro lado, Camilo Enciso, abogado penalista y director del Instituto Anticorrupción, señaló que es una “moda” decir que en Colombia hay leyes suficientes y duras y que hay que aplicarlas, sin tener en cuenta que algunas funcional mal y tienen vacíos.

“Desde la legislación se tiene que hacer un esfuerzo para llenar esos huecos. Es importante que la justicia del país le garantice a los colombianos que nadie está por encima de la ley y que todos somos iguales ante ella”.

Indicó que para él las medidas a tomar son, entre otras: “Bancarizar el movimiento de dinero de los contratos estatales, cero pagos en efectivo. Regular la puerta giratoria entre política, negocios, justicia y órganos de control. No más políticos, empresarios o juristas que van de un lado a otro sin restricción y monitorear el cabildeo y visibilizar las citas de altos funcionarios del Estado”, enfatizó. 

En coincidencia con Racero, opinó que es importante realizar un gran esfuerzo nacional en la promoción de una cultura de la integridad para desmontar la cultura ‘traqueta’ y de la plata fácil en el día a día, los negocios y la esfera pública.

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