El triunfo de Colombia le costó a un joven una muerte atroz

El triunfo de Colombia le costó a un joven una muerte atroz

16 de junio del 2014

La exagerada fiesta de los bogotanos por el encuentro de fútbol en el que la Selección Colombia le ganó a la de Grecia en el campeonato mundial de fútbol, según cifras oficiales del distrito y de la policía, dejó un saldo de 9 muertos, 15 heridos y más de 3000 riñas.

Una de las víctimas mortales fue Brayan Castro Morales, un joven padre de familia que perdió la vida de un machetazo a manos de un grupo de hombres que desde que el balón rodó en Bello Horizonte empezaron a consumir licor, según lo narra un vecino del barrio el Amparo de Kennedy, sector donde ocurrió el crimen.

Brayan tenía 20 años y una hija de cuatro. Era miembro de los Castro Morales, una humilde familia del sur de Bogotá. Desde hace un par de años trabajaba en construcción, un duro oficio que aprendió de su padre, con quien trabajaba en una obra en Fusagasugá, cerca a Bogotá.

“Él tenía todas la ilusiones de que el próximo semestre pudiera entrar a estudiar gastronomía. La cocina le gustaba mucho. Ya había hablado con el papá y él lo iba a apoyar para su estudio”, le contó a KienyKe.com doña Lilia Morales, madre de Brayan.

El joven, amante del fútbol e hincha de Millonarios, fue asesinado en la madrugada del domingo a manos de otros hinchas de ese deporte. Según familiares de la víctima, los asesinos, que habían bebido mucho licor, se ensañaron contra él y su novia después de que en el lugar se escuchó un piropo subido de tono, dirigido contra la muchacha.

Doña Lilia, madre de Brayan, narró con lágrimas de rabia y dolor los últimos momentos que compartió con su hijo. “Él llegó el sábado en horas de la tarde. Estaba contento. Ese día le habían pagado una semana más de trabajo. Llegó como a las seis. Se bañó, se alistó, me dijo que se iría a comprar un par de tenis, ropa para él, para la niña (su hija) y que me iba a comprar una chaquetica a mí.”

Después de que Brayan cerró la puerta de su casa sus familiares no volvieron a saber de él. Después, el joven se encontró con Leidy, su novia, con la que llevaba una sólida relación de tres años. “Con ella se iba a vivir en los próximos meses”, contó la mamá de la víctima.

Leidy, la última persona que vio al joven con vida, narró que en horas de la noche ella y Brayan asistieron a una reunión de amigos en el mismo barrio donde viven, el Amparo, y que ya en la madrugada, hacia las tres de la mañana del domingo, se disponían a irse para la casa, la fiesta para ellos había terminado.

Brayan Castro

Brayan Castro Morales

El crimen

Minutos después de haber salido de aquella reunión la pareja se encontró con el grupo que los atacó. Al parecer, según testigos, los hombres, al ver que Brayan iba solo con su novia, comenzaron a hacerle piropos de fuerte calibre a la joven.

Brayan no toleró el insulto y respondió con agresividad. Leidy Narra que los hombres los acorralaron y los empezaron a golpear. Varios de ellos desenfundaron armas blancas y los atacaron. En medio de la gresca a ella le cortaron la cara y el cuello. Brayan estaba desarmado y llevó la peor parte. Uno de los hombres, no se sabe ni cómo ni de dónde, usó un machete, con esa arma arremetió contra Brayan.

El joven constructor, de quien su familia dice que era el alma de la casa, el que los hacía reír todo el tiempo porque le sacaba chiste a todo, cayó en medio de un charco de sangre. Recibió una cuchillada en el cuello. No hubo nada que hacer. Su muerte fue instantánea.

El teléfono en la casa de doña Lilia sonó a las tres de la mañana. Tuvo una corazonada de que algo malo había pasado. Noches atrás su hija había tenido una pesadilla que presagiaba los hechos. Cuando la señora contestó, una voz al otro lado de la línea le dijo: “Doña Lilia… pasó algo”, después de unos segundos la voz concluyó, “mataron a Brayan”, luego colgaron.

“La policía capturó al que lo mató pero no sé por qué lo dejó libre”, dijo Leidy a KienyKe.com, quien al lado de doña Lilia pidió verdadera justicia para este crimen.

Ante los hechos de violencia que se presentaron luego del partido de la Selección Colombia, el distrito encabezó un consejo de seguridad para analizar qué medidas se tomarán para el próximo jueves, día en que la tricolor juega su segundo partido, esta vez contra Costa de Marfil.

Según Caracol Radio la Alcaldía Mayor de Bogotá descartó la restricción de licor para ese día. Pero indicó que la medida de ‘pico y placa’ para los vehículos particulares durará todo el día. El burgomaestre también indicó que los controles al porte de armas de fuego y cortopunzantes se van a incrementar.