A pocas cuadras del colegio desapareció. Luego fue asesinado con sevicia. ¿Qué ocurrió?

A pocas cuadras del colegio desapareció. Luego fue asesinado con sevicia. ¿Qué ocurrió?

1 de septiembre del 2014

“Ojalá me hubieran matado a mí… por qué Dios mío, por qué”, fueron, entre otros, los lamentos de don Orlando Rugeles, al responder las preguntas sobre la muerte de Sebastián, su hijo de siete años, asesinado en Ciudad Bolívar, en el sur de Bogotá.

A las dos de la tarde, en medio de llantos y gritos de dolor, rabia e impotencia, el cadáver de Sebastián empezó a ser velado en una funeraria del barrio El Carmen. Don Orlando narró a KienyKe.com que después de tres días después de la tragedia, ni él ni ningún miembro de la familia conoce o intuye las razones por las cuales mataron al bebé.

Las autoridades investigan el hecho. El comandante de la Metropolitana de Bogotá, general Humberto Guatibonza, indicó que expertos investigadores de la Sijin adelantan las pesquisas y tienen datos concretos, con los cuales se esperan resultados que permitan la identificación de los criminales.

En las últimas horas dos hipótesis toman fuerza dentro de la investigación. Una de ellas apunta a venganzas sobre algún miembro de la familia del menor asesinado. La otra le atribuye el hecho a una persona muy cercana al niño o al núcleo familiar.

“Al parecer el niño se fue con alguien de confianza, de otra manera no hubiera dejado de asistir al colegio”, indicó una de las tías del menor.

El drama de la familia Rugeles García empezó horas después de haber dejado al menor, el pasado viernes, cerca del colegio Los Robles, en Soacha, donde Sebastián cursaba primero de primaria.

Maltrato infantil

Según los familiares del niño, su madre, María Eugenia García, una mujer muda, el pasado viernes, como todos los días, llevó a su hijo menor hasta la esquina del colegio, se despidieron con un beso y un gesto de ‘chao’, hecho con la mano.

Sebastián tenía que caminar tan solo 50 metros para llegar a la puerta del colegio. Ella se marchó para su casa, a unas diez cuadras de distancia. ‘Sebas’ bajó por la calle destapada e inclinada. La mamá llegó a su destino, el niño no.

Hasta ahora nadie sabe qué pasó después de que María Eugenia dejó al menor en aquella esquina. Nadie sabe hasta ahora quién se le acercó a Sebastián y lo convenció de no entrar al colegio.

Sobre las 4.30 de la tarde la mamá llegó al colegio para recoger a su hijo. “Teníamos planeado un viaje e íbamos a salir ese mismo viernes”, contó Orlando. Esa fue la hora en que el drama se hizo evidente. En el colegio le dijeron a la madre que el niño no había entrado a la institución. La preocupación la invadió. Era imposible. Horas antes había dejado a su hijo a escasos metros de la puerta.

María llegó a la casa y tampoco encontró a ‘Sebas’. Todos los miembros de la familia salieron a buscar al niño. Buscaron por horas pero nadie, ni vecinos, ni amigos dieron razón del menor. A ‘Sebas’, al parecer, se lo había tragado la tierra. Al día siguiente lo encontraron en un precipicio, a media cuadra de su colegio.

“El cuerpo de mi hijo estaba vuelto nada… Me lo mataron muy feo…”, le contó a KienyKe.com don Orlando. Quien lo encontró fue Wilmar, su hermano mayor.

El niño fue asesinado con sevicia. Fue golpeado y luego estrangulado con un cordón. A su cuerpo le hicieron cortadas con un arma aún no identificada.

Sebastián tenía siete años. Era el miembro más pequeño de la familia Rugeles García. Según sus profesores era el líder de su curso y era muy aplicado en sus estudios. Según los familiares del pequeño, era un niño juicioso. “Uno de sus sueños era ser futbolista y el otro ayudarle a su familia”, indicó en medio del llanto, una de sus tías.