Ocultó a su hija en el baúl del carro por dos años

15 de noviembre del 2018

El 25 de octubre de 2013 ocurrió un hecho que conmovió a toda Francia. Los empleados de un taller de automóviles en ETAP, Terrason, pequeña localidad en ese país, descubrieron a una menor en el baúl del carro. La madre habría dejado el automóvil en el taller para reparaciones. “Unos gemidos nos alertaron, era como el […]

Francia

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El 25 de octubre de 2013 ocurrió un hecho que conmovió a toda Francia. Los empleados de un taller de automóviles en ETAP, Terrason, pequeña localidad en ese país, descubrieron a una menor en el baúl del carro. La madre habría dejado el automóvil en el taller para reparaciones.

“Unos gemidos nos alertaron, era como el ruido de un cachorro. Encontramos una niña deshidratada, completamente desnuda, agonizando. Había un olor horrible, un olor a muerte en ese auto. Encontrar un niño en ese estado es inimaginable”, de esta manera describió el mecánico lo que habría encontrado al abrir el maletero del auto.

Al darse cuenta del hecho, Denis Latour, empleado del lugar, le ordenó a la madre sacar a la menor del lugar. “Así que ella lo tomó y fue como una momia (…) La cabeza, los brazos, las piernas, todo estaba cayendo (…) Estuvimos de acuerdo con mi colega y llamamos a la gendarmería (cuerpo militarizado que cumple las funciones de policía)”.

Pese a que los hechos sucedieron en 2013, hasta el pasado lunes, 12 de noviembre, comenzó el juicio de la madre, Rosa-Maria Da Cruz, quien se enfrenta a una pena de hasta 20 años de cárcel.

La madre, ocultó a su familia el embarazo y durante los nueve meses disimuló su gestación. El 24 de noviembre de 2011 dio a luz sola y ella misma cortó el cordón umbilical. Además, la bebé no tiene un estado civil, es decir, como si nunca hubiese existido. Sin embargo, le puso Séréna, por que según ella, era muy tranquila y casi no lloraba.

Ocultaba a la bebé en una habitación del garaje de la casa para luego pasarla al maletero del automóvil. Nadie supo de ella, ni el esposo ni sus otros tres hijos. Da Cruz, ya había experimentado varias negaciones de embarazo, entre ellas una negación total para su segundo hijo y parcial para el tercero.

Mientras era interrogada, admitió que no alimentó ni lavó a su hija de manera regular, existían días en donde se le olvidaba darle de comer.

Según explicó la mujer, ella consideraba a su bebé como “algo” hasta los 18 meses de edad. En ese momento, la menor sonríe por lo que comienza a hablarle y vestirla, es decir, a tratarla como un ser humano.

En el resultado del primer examen médico de la menor, se confirmó un estado deplorable de higiene, tiene cicatrices, deficiencias y retraso en el crecimiento. No puede mantener la cabeza erguida y además no sabe sentarse.

El último examen realizado en mayo del 2016 reveló que Séréna sufre de autismo, debido a estar encerrada en la oscuridad y a la falta de contacto con el mundo en sus dos primeros años de vida. “La esfera de la comunicación y especialmente de la comunicación verbal está seriamente deteriorada. El lenguaje contiene sonidos de resumen que no fueron dirigidos a otros”, explicó el fiscal de la República de Brive, Laurent Czernik.

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