Según la policía, los puentes peatonales no son peligrosos

Según la policía, los puentes peatonales no son peligrosos

7 de agosto del 2014

La Policía Metropolitana de Bogotá indicó que, a diferencia de la percepción ciudadana, las estadísticas no señalan a los puentes como sitios peligrosos.

Sin embargo, otro policía fue asesinado en Bogotá cerca a una de estas estructuras. La víctima fue el patrullero de 27 años Andrés Felipe Valbuena. El uniformado recibió cinco impactos con arma de fuego. Su muerte ocurrió en el mismo punto donde el pasado 7 de julio ladrones mataron al subintentedente de la policía Jesús Arango: en inmediaciones al puente peatonal de la calle 26 con avenida Ciudad de Cali, en el occidente de la ciudad. En lo corrido de 2014, 57 policías han perdido la vida.

Valbuena, según el comandante de Metropolitana, general Humberto Guatibonza, estaba prestando su servicio de vigilancia en un CAI móvil ubicado precisamente para preservar la seguridad en la zona, luego de que el subintendente Arango fuera asesinado.

Aunque todo indica que se trató de un homicidio premeditado y selectivo, una vez más la seguridad de los puentes peatonales y sus entornos quedó en entredicho.

Hace un mes, cuando ladrones armados con cuchillo asesinaron al subintendente Arango, quien trabajaba en la Unidad Antinarcóticos del aeropuerto Eldorado, los altos mandos de la institución indicaron que ubicarían cámaras de seguridad en los pasos elevados como ayuda tecnológica para contrarrestar el accionar delictivo. A la fecha en ninguno de los puentes donde más ocurren incidentes delictivos se han instalados estos elementos.

Puentes peatonales

Aunque las autoridades aseguran que los hechos delincuenciales ocurridos en los puentes peatonales de Bogotá son pocos, lo cierto es que el común de los ciudadanos teme cruzar uno de ellos.

“Es más seguro pasar por debajo… No hay seguridad en los puentes peatonales… Solo ponen allí auxiliares bachilleres que se la pasan jugando con sus teléfonos celulares… En las horas de la noche, cuando hay más peligro, están solos…”, esta, entre otras, es la opinión de los bogotanos frente a los pasos peatonales y su seguridad.

Bogotá cuenta con 319 pasos elevados. Según cifras oficiales del Centro de Estadísticas y Análisis de Convivencia y Seguridad Ciudadana, Ceacsc, entidad adscrita a la secretaría de Gobierno del Distrito, y confirmadas por la policía, en pasos peatonales de la ciudad se han presentado 8 de los 615 homicidios registrados de enero a junio del presente año.

Esta es la lista de los puentes más inseguros, emitida por el Distrito, donde según el Ceacsc, ocurre el mayor número de incidentes:

Puentes peligrosos

Aunque no aparece en la lista que entregó el centro de estadísticas del Distrito, el puente peatonal de la calle 26 con Avenida Ciudad de Cali, que está ubicado a pocos metros del Portal Eldorado, se convirtió en el número uno en peligrosidad, teniendo en cuenta que los dos últimos homicidios ocurridos en inmediaciones a un paso elevado ocurrieron allí.

Según las cifras entregadas por la Secretaría de Gobierno, en los primeros seis meses del año, en estos puentes se han presentado más de cinco mil casos. Esto indica que aproximadamente a diario los bogotanos han sido víctimas de 30 hechos delictivos en puentes peatonales.

Para la policía estas cifras no son oficiales ya que, según la institución, el registro se hace a partir de llamadas que entran al número de emergencias del Distrito, 123, y una misma situación delictiva puede ingresar tres o cuatro llamadas.

La Metropolitana de Bogotá indicó que, a diferencia de la percepción ciudadana, las estadísticas no señalan a los puentes como sitios peligrosos.

El delito y sus características

El delito que más se presenta en los puentes son las riñas, seguidas del hurto, lesiones personales y, por último, homicidios. Las cifras sobre estos hechos de enero a julio de este año, según el Ceacsc, son: 288 peleas, 189 personas víctimas de atracos, 71 resultaron heridas y/o lesionadas y 8 perdieron la vida.

El tipo de arma con la que más atacan en dichos entornos es cuchillo o puñal. Las armas blancas, según estudios de victimización de la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB), se utilizan en el 60 por ciento de los asaltos. El 24 por ciento de los delitos se cometen con armas de fuego y en el restante 16 los ladrones ejercen la fuerza física como intimidación para atracar.

Puentes Bogota

Ante los hechos criminales y las denuncias de atracos constantes, la policía ha puesto patrullas cerca a los puentes con el fin de contrarrestar los delitos y de generar percepción en la seguridad. (Kr 30 – calle 19)

Nieto Blanco dijo, frente al porte de armas blancas, que existe la necesidad de hacer un debate en el Congreso de la República para la penalización de este delito. Según él, es una discusión que la alcaldía de Gustavo Petro propuso hace varios meses.

Principalmente los ladrones roban el teléfono celular de sus víctimas, su segundo objetivo son los objetos personales, tales como radio, ipod, tablet y computadores portátiles. El dinero en efectivo pasó a un tercer lugar en la escala de preferencias de los delincuentes. Así lo estableció el estudio de la CCB.

Los homicidios en la ciudad se cometen en su mayoría con arma de fuego. La relación contra armas blancas es 60/30. Pero para las muertes en puentes peatonales esta estadística cambia radicalmente, al punto que puede llegar a ser completamente lo contrario, ya que el hurto en modalidad de atraco es la causa primaria de incidentes en estos puntos de la ciudad.

El horario para actuar de los delincuentes no es específico. No tienen una hora determinada para asaltar en un lugar. “El delincuente carece de horario, lo que hace es buscar la oportunidad para actuar. Últimamente los asaltos en puentes se han registrado en la noche, por eso en ese horario se va a reforzar la seguridad”, indicó la policía de Bogotá.

Los últimos homicidios

El último hecho y que volvió a prendar las alarmas sobre la seguridad en puentes peatonales quedó registrado para las estadísticas como el muerto número ocho en cercanía de aquellos puntos, fue el homicidio del patrullero Valbuena. El uniformado fue asesinado con una pistola con silenciador. Recibió cinco impactos.

Según las primeras investigaciones, Valbuena estaba a cinco minutos de terminar su turno. El reloj marcaba las 9:55 de la noche.

Al CAI móvil donde se encontraba solo el uniformado llegaron dos hombres a bordo de una motocicleta, al parecer, según una fuente policial, los desconocidos estaban vestidos con indumentaria de la empresa de telecomunicaciones de Bogotá, ETB.

Policias asesinados, Andrés Felipe Valbuena, Jesús Arango

Ellos son los dos policías que perdieron la vida en el puente peatonal de la calle 26 con Av. Ciudad de Cali. Arango recibió 11 puñaladas el 7 de junio. Valbuena fue asesinado con 5 tiros, un mes después, el pasado 5 de julio.

Uno de los hombres llamó al policía y lo hizo salir del comando móvil, al parecer, le dijo algo sobre un caso falso. Valbuena se le acercó para brindarle su ayuda. En ese momento el otro sujeto, que se hallaba escondido detrás del CAI salió y por la espalda le propinó tres tiros al uniformado. El hombre cayó al suelo. El sicario de nuevo apuntó su arma contra él y volvió a disparar. Haló el gatillo dos veces más. Los sicarios huyeron; pero antes de hacerlo despojaron al policía de su radio de comunicaciones y de su arma de dotación.

Andrés Felipe Valbuena nació en Fusagasugá, de allá es toda su familia cercana. También de aquel pequeño municipio cercano a Bogotá es su esposa y su pequeña hija de seis años. Hace ocho años se había graduado como patrullero y estaba esperando el tiempo para ascender a suboficial. Trabajó en el Meta. Tenía dos condecoraciones y 26 felicitaciones públicas.

El otro uniformado que perdió la vida en este mismo lugar fue asesinado un mes antes. Al parecer su muerte se dio en medio de un atraco mientras cruzaba el puente peatonal Portal Eldorado. Su nombre era Jesús Gilberto Arango. Tenía 34 años y era subintendente.

Arango iba para su casa. Luego de salir del aeropuerto Eldorado, donde trabajaba, fue dejado por un amigo en la parte baja del puente peatonal. Según testigos, cuatro delincuentes se le acercaron y por quitarle sus pertenencias le propinaron 11 puñaladas. Se ofrecieron hasta 20 millones de pesos por información que conduzca a la capturar de los hombres que la quitaron la vida al policía que llevaba más de 12 al servicio de la institución.

Ante el crimen de Arango, el subcomandante de la Metropolitana de Bogotá, coronel Juan Carlos Vargas, indicó que la policía va a priorizar la seguridad en los puentes donde se ha observado un aumento del delito. “El servicio de policía se va a extender hasta la media noche”, indicó el oficial.

La presencia en estos lugares la ejercen, en la mayoría de los puentes, auxiliares bachilleres, que en promedio prestan este servicio hasta las 10 de la noche. Este es uno de los hechos que más preocupa al ciudadano de a pie ya que ven su seguridad en jóvenes solitarios, no mayores de 20 años, que carecen de herramientas adecuadas para la defensa de ciudadanos víctimas del delito o para la captura de los delincuentes.

Cai El Dorado

En los alrededores de este puente peatonal de la Av. El Dorado con Av. Ciudad de Cali mataron, en hechos aislados, a dos policías activos.

Ante esta inquietud, la policía de Bogotá le respondió a Kienyke.com que los auxiliares generan presencia, prevención y percepción de seguridad en las zonas donde están ubicados. Además que en el nuevo esquema de seguridad de la Metropolitana de Bogotá, en los puentes peatonales, vehiculares y de Transmilenio los policías bachilleres no actúan como un ente individual, ya que, según la Metropolitana, la mayoría de ellos está dotados de radios de policía que les permite estar comunicados con sus estaciones y centros de operación para solicitar apoyo en el momento en que se requiera.

El coronel Vargas indicó también, en aquella fecha, que en los puntos de más alta incidencia en el delito se va a fortalecer el servicio policial con uniformados profesionales. El patrullero Valbuena fue uno des estos policiales profesionales, pero la muerte le llegó a él, quien era el que preservaba la seguridad allí.

El miedo persiste

La percepción de inseguridad en los ciudadanos al cruzar un puente peatonal es alta. Las instituciones de estadísticas de Distrito, como el CEACSC, al igual que las autoridades, indican que los hechos ocurridos allí, son solo eso, percepción, ya que no superan el 2 por ciento de los delitos cometidos en otros entornos.

La policía de la capital aconseja a los peatones, para evitar más víctimas en los pasos elevados, no transitar por ellos en altas horas de la noche, cuando no tienen presencia de la policía. Evitar su uso si observan que está poco transitado o carece de buenas condiciones de luminosidad, que tengan escombros o materiales que obstaculicen el rápido acenso o descenso, ya que estas circunstancias le facilitan el anonimato y la acción de los delincuentes.

Lo cierto es que los bogotanos prefieren sortear los vehículos y exponer su vida ante un atropello antes que cruzar por un puente peatonal inseguro y ser víctimas de ladrones y asesinos.