La niña que murió por descuido de sus papás drogadictos

La niña que murió por descuido de sus papás drogadictos

6 de Diciembre del 2014

Sophie Jones, como la mayoría de niños, tenía un vaso especial en el que tomaba jugos y leche. El de ella era azul y de la famosa caricatura de Tom & Jerry.

El hogar de Shopie no era común y corriente. Vivía en un entorno difícil pero indescifrable para sus escasos dos años de vida: tenía padres drogadictos. Barry Jones, de 42 años y Michelle King, de 30, eran, según DailyMail, consumidores de cocaína, heroína, diazepan y crack.

Lea también: Niño de tres años mató a su mamá con un tiro en la cabeza.

El pasado lunes, Jones y King fueron condenados a ocho años de cárcel por la muerte de su hija Shopie. La niña falleció media hora después de haber bebido un líquido que había en su vaso azul de Tom & Jerry. Accidentalmente la niña consumió metadona, una sustancia derivada del opio que se utiliza para el tratamiento de la adicción a la cocaína.

Según la prensa local, Michelle King recibía la sustancia como tratamiento a su adicción, pero en realidad no la estaba consumiendo. King la almacenaba para luego venderla y así costearse las drogas ilegales que consumía junto a su esposo.

Lea también: Policías en EE.UU. asesinan a niño mientras se columpiaba en el parque.

La muerte de Shopie ocurrió el 4 de marzo en un barrio de Londres. Según el periódico The Mirror, la niña, ante el descuido de sus padres, encontró su vaso preferido, lo destapó y bebió gran parte del líquido que contenía. Portales de Internet indican que un miligramo de metadona puede llegar a sustituir a cuatro de morfina y dos de heroína.

Metadona, droga alucinogena

La pequeña de dos años consumió metadona que su madre escondió en el vaso donde se tomaba su tetero.

Minutos después, según el relato de los mismos padres, la niña empezó a caminar como mareada y a golpearse contra las paredes, luego cayó al suelo y su respiración fue disminuyendo poco a poco.

Jones llamó una ambulancia que tardó tres minutos en llegar a la residencia. Los paramédicos declararon que intentaron revivir a Shopie pero su estado de salud era crítico. La niña entró a sala de urgencias. Sin embargo, su pequeño organismo no resistió el efecto de la droga.

Lea también: La historia del hombre que pasó de narco a pordiosero.

Los exámenes forenses determinaron que la niña murió por inhalación e intoxicación de metadona. Ademas en su pelo encontraron rastros de cocaína, heroína y diazepan, este último es un medicamento para combatir la ansiedad. Así lo reportó DailyMail. El reporte judicial indicó que en los juguetes de la niña y en su habitación también fueron hallados rastros de estupefacientes.

Los padres vivían de la caridad del Gobierno londinense que les daba una mensualidad por estar desempleados y tener a Shopie. Michelle King y Barry Jones fueron señalados de los delitos de homicidio y crueldad infantil.