“Los descuartizaban y los convertían en comida para marranos”

“Los descuartizaban y los convertían en comida para marranos”

22 de febrero del 2016

La semana pasada, la Directora de Articulación de Fiscalías Especializadas de la Fiscalía General de la Nación, Katerina Hyeck reveló que entre 1999 y 2001 se registró lo que calificó como “un fenómeno oscuro” en el interior de Cárcel La Modelo, de Bogotá.

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“Desaparición de personas no solo de presos, sino de familiares de presos y de personas que venían de afuera”. En ese periodo, según la funcionaria, el centro penitenciario fue epicentro de tremendas torturas y salvajes asesinatos.

Para esclarecer los hechos, Hyeck informó que desde finales del año pasado se conformó un grupo para establecer exactamente qué paso  en el interior de este recinto penitenciario y que, entre otras consecuencias, le costó a la periodista Jineth Bedoya su secuestro, tortura y violación.

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Días después de esa declaración, un exparamilitar recluido en La Modelo contó detalles de ese episodio oscuro.

“Primero le metían corriente a la gente. Al que no moría en los tanques de la corriente lo sacaban y lo desaparecían en canecas de aguamasa (sobras de comida)”.

El exparamilitar, quien señaló que “después de degolladas, las personas eran picadas”, fue mucho más allá. Vinculó al Instituto Nacional Penitenciario de Colombia, Inpec en estas macabras desapariciones.

“Los picaban, degollaban, ahorcaban, envenenaban o los atacaban a cuchillo. Eso hubo un revuelo a nivel nacional, me acuerdo tanto que eso salió por las noticias. El Inpec tenía un contrato con un señor de Soacha, de unas marraneras. Eso fue muy mencionado para el 2001, cuando encontraron un marrano chilingueando con una mano, este señor llamó a la prensa y eso fue noticia”.

En el testimonio entregado a la Fiscalía General de la Nación, el ex paramilitar indicó que: “El que se moría con arma de fuego era miembro de las autodefensas o era un duro. De resto, capturaban a cualquier persona en la calle y ya estaba la orden de matarlo. Entonces se lo llevaban y lo desaparecían”.