Caín y Abel: dos hermanos enfrentados en la cocina de una casa

Caín y Abel: dos hermanos enfrentados en la cocina de una casa

2 de Febrero del 2016

La muerte llegó sin ser invitada a la casa de los Serna. Una discusión entre hermanos, en la que primaron resentimientos, rabietas del pasado y el alcohol, dieron un giro trágico a la vida de David Serna y su hermano menor.

Lea también: La cita de amor que terminó en un asesinato.

Narran los testigos de los hechos que sobre las 6:00 de la tarde del pasado lunes el menor de los Serna se encontraba en la cocina de su casa, en el barrio Atahualpa de la localidad de Fontibón.

Lea también: La trampa mortal que habría llevado a la muerte a una modelo en Cali.

David, el mayor del clan, llegó en estado de embriaguez a la residencia y al encontrar a su hermano en la cocina, dicen, le preguntó por la instalación del gas natural, tarea familiar con la que el más joven se había comprometido.

Lea también: Hombre mató a su amante durante un acto sexual.

Con el paso de los segundos el reclamo subía de tono. Los insultantes reproches empezaron rápidamente a recibir respuestas de igual calibre.

El alegato del ebrio y su hermano, que era una escena repetitiva en la vivienda, pasó de las palabras a los golpes.

Algunos contaron que los gritos desde el interior de la residencia de los Serna se escuchaban a metros de distancia; pero lo que nadie sabía es que adentro, en el cuarto piso de la vivienda, los hermanos Serna ya estaban armados y la muerte los acechaba.

El haber desatado la pelea en la cocina dio un empujón a la tragedia. David, tal vez perturbado por el alcohol y la exaltación del momento, tomó uno de los cuchillos e intentó atacar a su rival.

Narran que el más joven, igual de energúmeno, habría tomado otro cuchillo. De repente Daniel se derrumbó; el cuchillo que su hermano menor sostenía en las manos se le había hundido dos veces en su pecho.

Los gritos y los insultos provenientes de la pelea cesaron y fueron sustituidos por gritos de angustia y miedo.

La policía llegó al lugar de los hechos y trasladaron a David al hospital de Fontibón mientras que el atacante era detenido por atentar contra su propia sangre.

Aunque David llegó con signos vitales al centro médico, la muerte ya había tomado una decisión y se lo llevó antes de que lo pudieran reanimar.