Policías envueltos en el tráfico de drogas de ‘Cuadra Alegre’

Policías envueltos en el tráfico de drogas de ‘Cuadra Alegre’

18 de agosto del 2015

La operación Orión, que logró la captura de seis personas en  la zona conocida como ‘Cuadra Alegre’, ubicada en la localidad de Kennedy, al sur de Bogotá, inició hace más de tres meses por la denuncia que un policía realizó ante autoridades judiciales, en la que dijo que compañeros suyos estaban recibiendo sobornos por permitir el tráfico de estupefacientes en la zona. Así lo denuncio el uniformado en ‘Noticias Uno’.

Según lo dio a conocer el policía, que por seguridad omitió su identidad, varios uniformados del sector, que ya están siendo investigados, recibían semanalmente entre 300 y 500 mil pesos para no ejecutar acciones policivas contra los expendedores de drogas y los establecimientos donde se vendían los mismos.

Entre los seis capturados hay dos dueños de bares y el disc jockey de otra más, que expendía las drogas desde su puesto de trabajo. Los otros detenidos eran, según las investigaciones de la Sijin, expendedores habituales de la zona.

Para la recolección de pruebas contra los detenidos, dos policías, un hombre y una mujer, se camuflaron en el sector durante más de 120 días. Los infiltrados, que se hicieron pasar por clientes de los establecimientos y compradores habituales de estupefacientes, lograron en ese tiempo tomar fotografías y realizar videos que pusieron en evidencia cómo se movía el ilícito negocio dentro de uno de los sectores de rumba más famoso de Bogotá.

Aunque ningún uniformado, de los que fue denunciado por el policía que habló con ‘Noticias Uno’, fue detenido, según altos mandos de la institución, ya se inició una investigación  en contra de ellos y de comprobarse su participación en los hechos serán puestos a órdenes de la justicia.

Según el policía delator, varios uniformados  que trabajan en la vigilancia de la localidad trabajan directamente con el líder del grupo que distribuye los estupefacientes en la zona rumbera.

También indicó el uniformado que los comerciantes que no pagan las ‘vacunas’ de los policías se exponen a represalias de su parte. La venta de drogas, especialmente cocaína y marihuana, es, según lo indicó el patrullero, un trabajo mancomunado entre autoridad y delincuentes.

Las investigaciones lograron determinar que los bares Manhanttan, Alcatraz y la licorería ‘El Paisa’ eran los lugares donde se comercializaban los estupefacientes. Según la policía, estos tres establecimientos estaban comunicados entre sí y los pasadizos que los unían eran utilizados por los vendedores de drogas para esquivar las redadas que realizaban otros policías que sí cumplían con su trabajo.

Los detenidos tendrán que responder penalmente por los delitos de venta y tráfico de estupefacientes y concierto para delinquir. Aunque no aceptaron los cargos fueron puestos tras las rejas de la cárcel.

En pocos días, indicó la policía, se conocerán los resultados de la investigación sobre la presunta participación de policías en los hechos denunciados.