¿Por qué no cesa la corrupción en Colombia?

26 de agosto del 2019

KienyKe.com habló con expertos.

¿Por qué no cesa la corrupción en Colombia?

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Hoy hace un año la ciudadanía votó con la esperanza de acabar la corrupción en Colombia. No lo logró. La Consulta Anticorrupción, uno de los mecanismos que pretendía combatir este flagelo, no alcanzó el umbral requerido. De los proyectos inspirados en esta propuesta que luego se presentaron ante el Congreso de la República, solo uno salió ileso de hundirse o de ser modificado en los debates.

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365 días después de la histórica votación (11.674.951 personas), las promesas hechas por diversos sectores políticos se quedaron en el tintero y la corrupción sigue siendo el pan de cada día.

¿Por qué en Colombia persiste la corrupción? ¿Qué hay que hacer para acabar con el problema? KienyKe.com habló con expertos.

La representante a la Cámara, Katherine Miranda, dijo que en el país no cesa la corrupción debido a un tema cultural. Indicó que a las personas que evaden la ley se les ve como “las más inteligentes o la más avispadas”, en vez de considerar que su actitud es reprochable.

“Al contrario del rechazo, alguna gente piensa ‘¿cómo lo hizo?’ y pide que se le enseñe. Nos estamos acostumbrados culturalmente a reclamar por estos actos de corrupción”, señaló.

Miranda mencionó que mucha gente da por hecho que ser político es ser corrupto y que solo está ahí para robar al Estado. “Nos falta dignificar la política. Es insólito que la gente diga cosas como ‘que roben pero que hagan’. Siempre se trata de justificar la corrupción”, añadió.

Margie Mojica, abogada investigadora del Instituto Anticorrupción, explicó que este problema se puede abordar desde tres ejes: las insuficiencias en la prevención, falta de voluntad política y poca sanción social.

La abogada mencionó que, a pesar de que se han desplegado esfuerzos para desarrollar modelos pedagógicos que permitan evitar la corrupción, todavía existen vacíos en materia de implementación de estrategias que “enseñen a fortalecer la transparencia y fomentar una cultura de integridad en las instituciones sociales”.

Mojica indicó que la poca disposición política ha dificultado combatir la corrupción. “La Consulta Anticorrupción es un claro ejemplo. No se ha permitido adoptar controles suficientes e idóneos para hacer frente a esos riesgos que existen tanto en el sector público como en el sector privado”, argumentó.

Agregó que la sociedad sabe que existe la corrupción y cómo se ejecuta, pero que “existe una falta de voluntad para adoptar las medidas que son necesarias para enfrentarla”.

Respecto a la sanción, Mojica señaló que en Colombia todavía existe una alta percepción de impunidad frente a los actos cometidos por los corruptos. Dijo que mientras no se genere una sanción efectiva para estas conductas, la gente seguirá pensando que “ser corrupto sí paga y que no va a ser sancionado”.

“Esto genera que las personas perciban la corrupción como algo natural que no tiene consecuencias”, manifestó.

“Los corruptos tienen ventaja”

Para el abogado José Roberto Acosta, quienes denuncian la corrupción están en desventaja frente a quienes la cometen.

En diálogo con este medio, el abogado aseguró que las personas que informan sobre las irregularidades tienen que probar, con una rigurosa investigación, los actos ilícitos de los corruptos y que estos, en su presunción de buena fe, “se defienden dilatando procesos y ‘matoneando’ a quienes los ponen en la lupa de la justicia”.

“Los corruptos siguen estando privilegiados por un sistema garantista que difícilmente puede desentrañar los sofisticados mecanismos de estos corruptos, que cada vez se vuelven más complejos para que las autoridades los puedan sancionar de manera oportuna y ágil”, indicó.

Acosta señaló que los corruptos tienen una legislación a su favor, debido a que, en el peor de los casos, tienen prebendas como la casa por cárcel y la reducción de penas, “lo que les implica al final un costo-beneficio favorable para robar plata en contra de un bajo riesgo de sanción social y económica”.

Lo que se puede hacer

En diálogo con KienyKe.com, la senadora María del Rosario Guerra mencionó que la justicia debe crear un compromiso real y contundente para que “no haya más impunidad en la corrupción”.

“La impunidad es el peor enemigo de esta lucha, en la medida de que existen demoras en investigar y sancionar las irregularidades”, dijo.

Resaltó que hay que generar una conciencia ética desde la niñez sobre el buen manejo de los recursos públicos, con el fin de “rescatar moralmente a la Nación”.

Por su parte, Margie Mojica mencionó que para acabar con este flagelo se deben implementar estrategias pedagógicas que empoderen a la ciudadanía, que las haga entender que ella tiene la capacidad del control social.

Agregó que el Gobierno y el Legislativo se deben poner de acuerdo para combatir la corrupción y crear medidas efectivas que sancionen a estos criminales.

“No se puede decir que el endurecimiento de las condenas sea la solución total al problema. Sin embargo, necesitamos que las penas que existen se apliquen para todos y se cumplan. Esto permitirá que la gente sienta que la ley sí tiene valor social y que se está cumpliendo; que entienda el mensaje de que la corrupción no paga”.

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