Condenan al torturador de gatos en Colombia

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Condenan al torturador de gatos en Colombia

7 de marzo del 2017

Se robó y maltrató al gato del párroco del pueblo y por lo menos a diez más en el municipio de Amagá en Antioquia. Pero este no fue el único delito que cometió David Andrés Flórez Acosta. Según investigaciones, el inusual ladrón después de robar gatos, los torturaba y luego se los comía.

Según la Fiscalía, es la primera persona condenada en  Colombia por maltrato animal de acuerdo a la ley expedida en el 2016. La sentencia de seis meses de prisión la dictó el Juzgado Primero Promiscuo Municipal de este municipio antioqueño. Flórez fue acusado de los delitos de maltrato animal agravado, con sevicia, y hurto calificado y agravado.

La ley  1774 del 6 de enero de 2016 establece que los animales como seres sintientes no son cosas, recibirán especial protección contra el sufrimiento y el dolor, en especial, el causado directa o indirectamente por los humanos.

En esta ley se añadió al Código Penal el artículo 339A, en el que, a quien “maltrate a un animal doméstico, amansado, silvestre vertebrado o exótico vertebrado, causándole la muerte o lesiones que menoscaben gravemente su salud o integridad física, incurrirá en pena de prisión de doce (12) a treinta y seis (36) meses, e inhabilidad especial de uno (1) a tres (3) años para el ejercicio de profesión, oficio, comercio o tenencia que tenga relación con los animales y multa de cinco (5) a sesenta (60) salarios mínimos mensuales legales vigentes”.

Sin embargo en el caso de David Flórez, el juez le ordenó seis meses de prisión porque reconoció que se comía los animales.En su casa fueron encontrados un cráneo y varias pieles de los anímales hurtados.

En Vietnam se comen los gatos

Un restarurante a las afueras de Ciudad Ho Chi Minh en Vietnam se especializó en los “manjares de gato”. El dueño, que lleva más de diez años al frente del peculiar establecimiento, dice que la carne de gato es tierna y firme, la cual es confirmada por la Asociación de Protección Canina de Asia,que ha realizado investigaciones sobre la tendencia  para comer carne de gato.

Son muchos los comensales especializados en “manjar de gato” que aseguran que es mejor que  la de res  o la de pollo.

En el caso de David Andrés Flórez, el juzgado reconoció  su precaria condición económica y su marginalidad, por lo cual podría darle libertad condicional con preacuerdo. Un caso similar ocurrió en 1996 en Rosario (Argentina), cuando la difícil situación económica obligó a muchas personas a comer carne de gato.