El sexo oral dentro del Bronx valía mil pesos

El sexo oral dentro del Bronx valía mil pesos

28 de junio del 2016

Un mes después de haber sido intervenida la Calle del Bronx aún se siguen conociendo historias aterradoras de ese lugar.

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Los habitantes de calle que se encuentran en proceso de desintoxicación y resocialización, a medida que el tiempo transcurre y sus mentes se descontaminan, recuerdan situaciones perversas que en su momento ocurrían ante la mirada ciega de todos.

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El principal objetivo de la intervención al sector, tal como lo dijeron en su momento las autoridades, fue sacar de este sitio los cientos de niños y niñas que se estaban perdiendo en ese infierno llamado Bronx.

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En medio del barro, del muladar, de ratas, del humo del bazuco y en una esquina o debajo de una sucia cobija, intentando escapar de los ojos perdidos de los drogadictos, mujeres, niñas y algunos niños se prostituían por mil pesos o por una pequeña dosis de droga.

Los exhabitantes de calle le contaron a Testigo Directo que cualquier lugar de la temida calle del Bronx era propicio para ofrecer o solicitar servicios sexuales. El sexo oral se recibía a cambio de un par de monedas.

Quienes se prostituían cobraban no más de cinco mil pesos por una relación sexual completa. Una fuente de la investigación indicó que este precio dependía más de la necesidad de vicio que tenía la persona que vendía su cuerpo que la necesidad de satisfacción sexual del ‘cliente’.

Las residencias para llevar a cabo el negocio cobraban $4.000 por hora de servicio y $3.000 era el costo de la mitad de ese tiempo. El uso del baño o ducha tenía un precio extra, valía $500 y $1.000 respectivamente. Cada colchón tenía un valor de $3.500.

Tal como lo dijo el director del CTI, Julián Quintana, el Bronx se quedará en la memoria de los colombianos como el infierno en vida que tuvo Bogotá. Los jóvenes que hoy se encuentran en los hogares de la Secretaría Distrital, recuerdan al Bronx, al que no dejan de llamar su casa, como el sitio de bazuco, alcohol, drogas y perras.