¿Quién es el abusador sexual de la niña de Usme?

¿Quién es el abusador sexual de la niña de Usme?

19 de Octubre del 2014

“Papá, papá, un señor alzó y se llevó a Ángela*” fueron las palabras de una niña de cinco años a su padre, las cuales anunciaron el inicio de una triste tragedia ocurrida en el sur de Bogotá.

Ángela es una niña de cuatro años. En medio de la oscuridad de la noche y a orillas de un riachuelo, en la localidad de Usme, fue víctima de un abusador sexual a un par de cuadras del lugar de donde su agresor se la llevó.

El abusador sexual, según las investigaciones de la Sijin, fue Diego Armando Rozo, un peligroso hombre conocido con el alias de ‘Jirafa’.

Al parecer Rozo tuvo tiempo para planear el rapto y la violación. Una cámara de seguridad del sector captó el paso de este sujeto, unas cuatro veces, desde y hacia el lugar donde el par de niñas jugaban.

Media hora antes Ángela le había pedido permiso a la señora que la cuida, mientras sus padres trabajan, para salir a la calle a jugar con su amiguita que vive al frente.

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Según la reconstrucción de los hechos, realizada por las autoridades, al parecer alias ‘Jirafa’ pasó por aquel lugar y al ver a las dos niñas solas, sin el cuidado de otra persona, tomo la decisión de cometer el delito.

El presunto abusador sexual habría cruzado frente a las niñas, las vio indefensas, entretenidas, solas. Eran las siete de la noche. Pasó de largo. Dio una pequeña vuelta y a los pocos minutos volvió al lugar. Allí seguían jugando las niñas. El criminal volvió a seguir de largo, examinó el entorno y se marchó de nuevo.

Rozo llegó hasta un puesto ambulante desde donde podía observar el movimiento de las dos pequeñas. Sin dejar de mirarlas se comió una empanada, la acompañó con una avena, pagó y se marchó. Así lo contaron testigos que ante las investigaciones de los agentes de la Sijin lograron reconocerlo. Al parecer, hasta ese momento cualquiera de las dos niñas podía ser su víctima.

El abusador se le acercó a las niñas, alzó a Ángela y se marchó de allí directamente hacia el riachuelo donde abusó de ella, mientras que la señora que la cuidaba y el padre de la otra niña gritaban su nombre por las destapadas calles del barrio Tocaimita.

Diego Armando Rozo, alias Jirafa, presunto violador

Con este retrato hablado las autoridades buscaron al presunto abusador. El comandante de la policía de Bogotá, general Humberto Guatibonza, dio a conocer que a algunos colaboradores se les pagará una parte de la recompensa ofrecida.

Unos pequeños gritos, provenientes de la quebrada, hicieron que el padre de su pequeña amiga la encontrara. Estaba llorando, asustada y desnuda de la cintura hacia abajo. El hombre la alzó y la sacó de aquel frío y oscuro lugar. En el hospital de Meissen confirmaron el abuso sexual.

Trece días después de haber ocurrido el hecho alias ‘Jirafa’ fue capturado por el delito de abuso sexual con menor de 14 años. Las investigaciones arrojaron que este hombre, sindicado por haber violado a Ángela, tiene un largo historial criminal. Se encontraron seis anotaciones en su contra por varios delitos, tres denuncias y una entrada a la cárcel.

Perfil

El prontuario criminal de Diego Armando Rozo empezó con capturas de la policía por el delito de porte, tráfico y/o expendio de estupefacientes, por este delito ha sido capturado en varias a oportunidades. También robó y por tal razón en estaciones de policía de las localidades Suba y Usme tiene antecedentes de captura. Así mismo por delitos menores tales como daño en bien ajeno y lesiones personales que sirvieron para identificarlo como un sujeto problemático, pasó largas horas en la Unidad Permanente de Justicia, UPJ.

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De 2009 a 2012 purgó condena en una cárcel de Villavicencio por el delito de acto sexual abusivo con menor de 14 años. Ese hecho, según las investigaciones, ocurrió en la localidad de Kennedy, en Bogotá. En esa oportunidad tocó de manera inapropiada a una niña de siete años. Fue capturado en flagrancia y condenado a 38 meses por este hecho. Después de haber estado tras las rejas volvió a robar y a consumir drogas. A comienzos del año, en dos oportunidades, fue capturado por haber tocado a mujeres dentro de buses de Transmilenio. Las dos víctimas lo denunciaron por el delito de injuria por vía de hecho.

A este sujeto no se le ha practicado ninguna valoración psiquiátrica o psicológica, según las características de los delitos que comete en contra de las mujeres y de las niñas. Al parecer se trata de un pedófilo y maniático sexual, así lo catalogó uno de los investigadores que le siguió los pasos para atraparlo.

Alias ‘Jirafa’ tiene 32 años. “Hoy duerme aquí, mañana allá, luego en otro lado”, dijo un agente de la Sijin a Kienyke.com. Aunque no tiene un hogar estable para habitar, el sitio donde más se la pasaba era la humilde casa de un tío político, en el barrio la invasión de Usme, donde las casas son hechas de madera, latas y tejas de zinc.

A Rozo no se le conocen padres, hermanos, hijos, ni esposa o novia. Es un frecuente consumidor de estupefacientes. Nunca tuvo un trabajo estable, se ha desempeñado, a parte del actuar delictivo, como vendedor ambulante, vendedor de dulces en el servicio público y calibrador de tiempos para los buses.

Algunos vecinos de la invasión que lo reconocieron, lo catalogaron, según fuentes policivas, como un sujeto solitario, conflictivo, problemático y drogadicto. En la mañana del dos de octubre, un día después de la violación de la pequeña Ángela, según el mismo tío de Rozo, el hombre sacó una maleta, en la que se llevó las pocas cosas que tenía allí. Por Usme no se le volvió a ver.

Captura

Alias ‘Jirafa’ fue detenido el 13 de octubre. La violación de la niña fue el primero del mismo mes. Desde las primeras horas en que se conoció el hecho la Sijin asumió la labor investigativa. Lo primero que hicieron fue llegar hasta el lugar donde fue hallada la menor de edad. Allí encontraron prendas de vestir de la niña, quien en ese momento se hallaba internada en el hospital Meissen, acompañada por sus padres y la policía de infancia y adolescencia.

Diego Armando rozo Alias Jirafa1

Unidades contra abuso sexual de la Sijin, de la Policía Metropolitana de Bogotá, lograron la captura de alias ‘Jirafa’ en 12 días.

Las labores de vecindario, como las llaman las autoridades, arrojó datos importantes. Una persona, sin saber qué o a quién observaba, declaró haber visto, a la misma hora en que se cometieron los hechos, salir del caño afanosamente a un hombre. Lo describió. Otras personas declararon haber visto por el sector “a un tal alias Jirafa”, también lo describieron.

Las informaciones de los vecinos dieron lugar a un retrato hablado. Varias personas identificaron al hombre dibujado como alias ‘Jirafa’.

El video de la cámara de seguridad ayudó para confirmar que alias ‘Jirafa’ sí había cruzado por el sector minutos antes de los hechos. La misma persona que lo vio salir del caño lo identificó en el video.

Las autoridades empezaron a indagar hasta que alguien les dijo que ese hombre, quien era reconocido por consumo de drogas y frecuentes hurtos, vivía en el barrio La Invasión. Cuando la policía llegó a la humilde vivienda encontró a un familiar del presunto agresor. Fue en ese momento cuando se logró tener el nombre completo del presunto abusador: Diego Armando Rozo.

Con aquel dato y con una orden judicial se logró, en la Registraduría Nacional, obtener el número de cédula y la foto de Rozo. La búsqueda en las bases de datos les arrojó el prontuario delictivo. Con cada dato encontrado los investigadores tejieron una red para cercarlo. Rozo había cometido la mayoría de sus delitos en las localidades de Suba y Usme.

El operativo se dividió en dos unidades, unos se quedaron en el sur y otros buscaron en el norte de la ciudad. Se sabía que este sujeto últimamente había trabajado como calibrador de buses, la búsqueda comenzó por los lugares donde los últimos registros policivos indicaban su constante afinidad con la ilegalidad.

La semana pasada, en medio de las labores investigativas, este hombre fue encontrado por una de las patrullas que le seguían los pasos. Como hasta ese momento no había una orden de captura en su contra, los investigadores utilizaron a un policía de vigilancia para que lo identificara. Le pidieron la cédula y gracias a ella confirmaron que efectivamente ese calibrador de buses, quien estaba trabajando en la Avenida Suba con Ciudad de Cali, era el presunto violador de la menor en Usme.

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Sin orden judicial no fue posible la captura. Con las pruebas recopiladas, la información recogida y las versiones de testigos, ante la fiscalía se solicitó la orden. El documento fue emitido. Las unidades armaron el operativo en Suba.

Alias la ‘Jirafa’ estaba en el mismo lugar donde había sido visto. El hombre nunca sospechó que la requisa ‘de rutina’ que le habían solicitado un día antes era el último peldaño dentro de una eficaz y eficiente investigación judicial en su contra.

Aunque Diego Armando Rozo no aceptó su culpabilidad en el hecho, las autoridades no lo dudan y lo sindican de haberlo cometido. Los testigos también indican que este hombre es el mismo que salió del caño donde minutos más tarde fue encontrada la menor.

Por no haber aceptado los cargos que la fiscalía le imputó se adelantará un juicio para comprobar la culpabilidad o inocencia de alias ‘Jirafa’. De ser hallado culpable, como mínimo, este sujeto purgará una condena de 12 años.

*Nombre cambiado para proteger la identidad de un menor de edad.