Denuncian sacerdote chileno por abuso de 14 niños

30 de agosto del 2017

Los hechos fueron confesados por el sacerdote Abel Pérez en 2010, sin embargo, su congregación calló por más de siente años.

Foto: Shutterstock/ Denuncia a sacerdote chileno por abuso sexual

Foto: Shutterstock/ Denuncia a sacerdote chileno por abuso sexual

El sacerdote chileno Abel Pérez Ruiz confesó, en 2010, haber sido el autor de abuso sexual a 14 menores de edad durante cerca de 30 años en dos colegios de la capital chilena.

De acuerdo con su declaración, los abusos sexuales fueron cometidos contra 14 estudiantes del Instituto Alonso de Ercilla y del Colegio Marcelino Champagnat, de La Pintana, colegios de la Congregación de Hermanos Maristas. El delito que presuntamente empezó desde la década de los 70 habría continuado hasta el año 2010 cuando confesó su crimen. Sin embargo, solo siete años después, la Congregación decidió denunciar los hechos a las autoridades luego de que dos de las víctimas revelaran el abuso sexual.

Posterior a la denuncia, representantes de las víctimas hicieron tres peticiones a la Comunidad de Maristas:

  1. Dar a conocer un comunicado para revelar lo sucedido
  2. Enviar una carta a cada una de las víctimas, reconociendo el daño causado y ofreciendo apoyo psicológico
  3. Entregar una compensación económica a ONGs dedicada a la defensa de los menores. A esto, la congregación ofreció $75 millones.

Aunque no se conocen las cartas entregadas a las víctimas, la denuncia fue acompañada de un comunicado público en el que se admitía la responsabilidad de los hechos. “Con mucho dolor queremos reconocer y comunicar los hechos de abusos sexuales cometidos por el religioso de nuestra congregación Abel Pérez”, indicó el comunicado que los Maristas entregaron hace tres semanas a los profesores de los colegios reconociendo los excesos.

Así mismo, “Una vez que se tuvo conocimiento de estos actos abusivos, el hermano tuvo que abandonar inmediatamente el colegio, siendo relegado a cumplir labores estrictamente administrativas, alejado totalmente de toda relación con niños, niñas y adolescentes”, añadía el comunicado.

Las críticas se han extendido a la incomprensible tardanza de la congregación para realizar la denuncia puesto que la comunidad tuvo conocimiento de estos hechos años atrás y decidió callar. En su defensa el comunicado afirmó qué: “Consultamos a dos personas autorizadas y ellas nos recomendaron que si las víctimas no denunciaban, nosotros no interpusiésemos nada. Según eso procedimos. A posteriori, nos dimos cuenta de que la actuación no fue la correcta y hemos pedido perdón”.

Según información de medios chilenos, una congregación peruana alberga a Pérez hasta que el Ministerio Público emita una decisión final sobre su destino. Ante esta situación crece la polémica en Chile puesto que el caso se suma a una veintena de sacerdotes acusados de pederastia en este país.

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