Una niña abusada, dos muertos y dos presos al interior de una misma familia

Una niña abusada, dos muertos y dos presos al interior de una misma familia

26 de octubre del 2014

Una niña abusada sexualmente, dos muertos y dos personas en la cárcel son los ingredientes de un triste y trágico caso desatado, en menos de seis meses, en el sur de Bogotá. Los protagonistas de esta escabrosa historia son los cinco miembros de una misma familia: los Rugeles García.

Este viernes 24 de octubre Wilmar Orlando Rugeles García, de 23 años, y su madre, María Eugenia García, una mujer muda y con limitaciones mentales, debido a un derrame cerebral que sufrió años atrás, están tras las rejas de La Modelo y El Buen Pastor. Los dos fueron sindicados del brutal homicidio de John Sebastián Rugeles García, un niño de siete años, hermano de Wilmar e hijo de María.

Las investigaciones de la Sijin de la policía lograron determinar, en menos de dos meses, que el hermano mayor del niño, con cierta complicidad de su madre, le quitó la vida a ‘Sebas’.

La trágica historia de esta familia no empezó ni con la desaparición de Sebastián, ni tampoco con su absurda muerte.

Fuentes oficiales informaron a KienyKe.com que Wilmar, el mayor de los hijos y hoy sindicado del crimen de ‘Sebas’, abusó sexualmente de su propia hermana, otra menor de edad, unos años mayor que Sebastián. Ese abuso ocurrió hace unos cuatro meses. Al parecer el niño, según lo indicaron familiares de los Rugeles, se dio cuenta de los constantes abusos que Wilmar cometía contra su hermana y en medio del temor que le tenía a su hermano mayor denunció el hecho a su padre, don Orlando Rugeles.

Cuentan que el padre de familia, ante los hechos ocurridos y ante el presunto abuso de Wilmar sobre sus hijos, quiso sacar a ‘Sebas’ de la casa. El odio del mayor contra el pequeño empezó a florecer y se hacía evidente cuando don Orlando no estaba presente y Wilmar, apoyado por su mamá, maltrataba a Sebastián. Constantemente lo amenazaba.

El niño ocultó por varios meses ante su padre dicho maltrato. Sebastián era su consentido, era el niño de sus ojos, así se lo hizo saber Orlando a KienyKe.com un día después de haber sido hallado el cadáver del menor en el fondo de un barranco del barrio Santa Viviana de Ciudad Bolívar, el pasado 31 de agosto.

Lea también. A pocas cuadras del colegio desapareció. Luego fue asesinado con sevicia. ¿Qué ocurrió?

El viernes 29 de agosto Sebastián desapareció misteriosamente. Lo último que se supo de él fue que hacia el medio día su madre lo dejó a pocos metros del colegio. Todo resultó ser falso. Según las investigaciones de la Sijin, la misma mamá del niño, al parecer, bajo amenazas de Wilmar, quien aprovechó el retraso mental de María, la obligó a llevar a Sebastián con engaños hasta el paraje donde fue asesinado ante sus ojos, ante su silencio y ante su complicidad.

Ese día en la mañana Wilmar le obsequió un balón a Sebastián y lo invitó a que más tarde fueran a jugar con la pelota. La madre de los hermanos, dicen que bajo amenazas, sacó al niño de la casa rumbo a la cita con la muerte. El niño pensó que iría a jugar con su hermano mayor. Fácilmente cayó en la trampa.

Testimonios desgarradores, dados a conocer por investigadores del caso,  indican que Wilmar recibió a su hermanito en el mismo lugar donde le quitó la vida. Jugaron fútbol, tal cual era el plan. Cuando ‘Sebas’ entró en confianza y ante la mirada atónita de su mamá, Wilmar, acompañado por otro amigo, golpeó al niño y lo asfixió con un cordón. El asesino y sus dos cómplices huyeron dejando el cadáver del niño en el fondo del barranco.

Wilmar Rugeles

Sobre las 5:00 la mamá reportó la desaparición de ‘Sebas’. Todos comenzaron a buscarlo. Al día siguiente, sobre las 10 de la mañana, Wilmar entró al lugar donde murió el pequeño y ante la mirada de vecinos y familiares salió de allí gritando, llorando y con el cuerpo del menor en sus brazos. Wilmar, ante las cámaras de los noticieros en medio de las lágrimas, pidió justicia y celeridad en la investigación.

Wilmar, en el velorio de Sebastián, también habló con KienyKe.com. Fue él quien entregó la fotografía de su hermanito para la publicación de la noticia sobre el crimen del niño. A este medio de comunicación el hombre de 23 años le dijo que lo que más deseaba era que atraparan a los criminales del aberrante hecho. Lloró y en su momento todos le creyeron y lo acompañaron en su dolor, menos una persona, don Orlando Rugeles, su papá.

Don Orlando, transportador de oficio, aunque no lo contó en ese momento a KienyKe.com le dijo que él sabía quién había sido el asesino de su amado hijo. Lo decía con seguridad.

Un mes después las autoridades capturaron a María García en el departamento de Santander. Las investigaciones daban cuenta que ella había participado en el homicidio de su propio hijo. Ante un juez de la República se declaró culpable del hecho. Confesó cómo le habían quitado la vida al menor. Su esposo, Orlando, siempre dijo que ella no era la asesina, que quería reunirse con el juez para contarle la verdad, la cual al parecer, se la había confesado su esposa días antes. Nunca pudo reunirse con el juez.

El último episodio en esta historia ocurrió el pasado sábado cuatro de octubre. Don Orlando, después de visitar la tumba de su amado hijo y beber bastante aguardiente junto a la lápida de ‘Sebas’, salió del cementerio y una tractomula lo golpeó. Orlando Rugeles permaneció tres días en cuidados intensivos en el hospital El Tunal. Murió el siguiente lunes. Muchos dicen que el hombre, ante la triste pérdida de su hijo, se lanzó al primer vehículo que encontró a las afueras del cementerio.