El sicario que mató a dos mujeres por error

El sicario que mató a dos mujeres por error

22 de julio del 2014

El asesinato de dos mujeres en Ocaña, Norte de Santander, en menos de un mes, tiene consternados a sus habitantes. Al principio se habló de retaliaciones de bandas criminales. Sin embargo, la captura de Anderson Jair Quintero, de 22 años, reveló que él sería el responsable y que actuó por error.

“Las víctimas eran personas que no tenían ninguna relación con el crimen organizado”, sostuvo a KienyKe.com un agente del CTI que lideró la minuciosa y rápida investigación.

Pese a la corta edad de Quintero, alias ‘El Abuelo’, las pesquisas revelaron que es el jefe de sicarios de una alianza criminal entre los Rastrojos y un reducto de la guerrilla del EPL en el Catatumbo, liderado por Víctor Ramón Navarro Serrano, explicó el coronel Fabio Cristancho, comandante (e) de la Policía de Norte de Santander.

“Se ha descubierto que Los Rastrojos son el brazo armado que cuida los cargamentos de alcaloides de ‘Megateo’”, precisó a KienyKe.com el oficial. La mencionada banda criminal, además, se encargaría de hacer los ajustes de cuentas ordenados por Megateo.

El  sicario y sus “errores”

A Quintero Quintana, quien fue capturado en una casa del barrio Colinas de La Esperanza, se le habría contratado para asesinar a algunas personas. Cuando iba a cumplir su misión terminó matando a personas equivocadas: a Laura Melisa Peñaranda Correa, de 20 años, a Raquel María Pacheco Navarro, de 66, y a otro joven a quien habrían confundido con un expendedor de alucinógenos.

Las víctimas

Laura Peñaranda, hija de un reconocido comerciante de pinturas de Ocaña, murió el pasado 19 de junio al recibir cinco impactos de bala, una de ellas en el corazón. Aunque fue trasladada al hospital del municipio murió por la gravedad de las heridas. (Lea también: Los muertos del mundial y la marcha uribista). 

Cuando la joven se encontraba en la avenida Primero de Mayo celebrando el triunfo de la selección Colombia en el pasado mundial de Brasil, ‘El Abuelo’ desenfundó un arma semiautomática y disparó en al menos ocho ocasiones. Tres balas impactaron en el cuerpo de Laura.

Laura Melissa Peñaranda

Laura Peñaranda (d), de 20 años.  

“Los testigos relatan que este señor disparó contra un grupo de personas, pero no se ha podido identificar contra quién iba dirigido el ataque”, dijo a KienyKe.com Ángel Gutiérrez, comandante de policía del municipio.

El padre de Laura, Miguel Peñaranda, siempre rechazó la hipótesis inicial de la policía: indicaba que su hija tendría alguna relación con bandas criminales y ese sería el móvil del asesinato. “Ella no tenía novio. Solo estaba interesada en terminar su carrera”, dijo el padre de la víctima.

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Raquel Pacheco, de 66, junto a su hijo Marlon Jiménez, de 29.  

Mientras la modista Raquel Pacheco Navarro, de 66 años, trabajaba en la sala de su casa en el barrio El Retiro, en Ocaña, Norte de Santander, dos hombres armados llegaron en una motocicleta para asesinar a su hijo, Marlon Isidro Jiménez, de 29 años, quien en ese momento salía en muletas hacia la puerta. (Lea también: Ella murió por defender a su hijo) 

Uno de los pistoleros descendió de la moto y el otro se quedó en el vehículo listo para huir. Marlon, que se recuperaba de una lesión en la rodilla, corrió como pudo hacia el interior de la vivienda y su madre fue a cerrar la puerta.

El sicario trató de derribar la puerta a patadas, pero como no lo consiguió, disparó ocho veces. Una de las balas alcanzó a la mujer en el abdomen. “Estaba en mi cuarto. Cerré la puerta y luego me encuentro con que habían herido a mi sobrino y asesinado a mi hermana”, narró Biany Pacheco, hermana de la modista.

Otra bala alcanzó a Marlon Isidro en la pierna. Aunque estaba herido salió llorando al ver a su madre en el suelo. La señora Pacheco fue sacada de la casa, pero ningún taxista o carro particular quiso llevar a los heridos hasta el hospital de Cúcuta.

Más asesinatos

La fiscalía cuenta suficientes indicios y testimonios que comprometerían a Quintero con los asesinatos de Laura y Raquel,  pero no serían los únicos. “Existe relación con otros tres homicidios que se presentaron en Ocaña, pero aún estamos recopilando material probatorio”, sostuvo el agente de CTI, que prefirió no revelar su identidad.

Quintero tiene antecedentes con hurto agravado y lesiones personales. Sin embargo, sus actividades pasaban desapercibidas para muchos de sus vecinos, cuenta el investigador.