Una decepción amorosa creó al ‘Monstruo de Monserrate’

2 de diciembre del 2015

Todas sus víctimas son mujeres, acaso a través de ellas buscaba una macabra revancha.

Una decepción amorosa creó al ‘Monstruo de Monserrate’

Tiene 33 años y hace más o menos 10 deambulaba las calles de Bogotá pidiendo monedas, reciclando y robando de vez en cuando. Su nombre es Fredy Armando Valencia Vargas, pero hoy es conocido como “el monstruo de Monserrate”, se le acusa, y así lo confesó, de haber asesinado al menos a siete mujeres.

Cuando era un joven de ‘bien’ vivía en la localidad de Kennedy, al sur de Bogotá. En aquel sector creció y conoció a una mujer que sería su novia por un par de años.

Lea también: El ‘monstruo de Castro’ violó a su mamá, a sus tres hijas y asesinó a su hermano.

Se hizo bachiller e ingresó a la universidad Incca a estudiar ingeniería industrial, pero tiempo antes, con sus amigos de barrio, había empezado a consumir sustancias alucinógenas, entre ellas marihuana y bazuco.

Lea también: El ‘monstruo del pantano’ contó cómo mató y abusó de un niño de tres años.

El consumo de drogas le habría hecho abandonar su carrera profesional, así lo indicó un suboficial de la Sijin que participa en la investigación judicial por homicidio que se sigue contra Valencia Vargas.

Lea también: La historia de cinco asesinos en serie de Colombia.

Su novia, una de las personas más importantes en su vida, lo abandonó; también, supone el uniformado, por el consumo de drogas. Esa decepción amorosa y la muerte de su madre, que se habría dado por esta época, catapultó a Valencia en el consumo de estupefacientes.

Al poco tiempo la drogadicción consumió por completo a Fredy y la llamada “calle del Bronx” fue su nueva guarida. Allí, si tenía plata en el bolsillo, podía drogarse todo el día sin que nadie lo criticara.

La calle se convirtió para Valencia su nuevo hogar.

Hace unos cinco años Fredy fabricó un cambuche en la falda del cerro de Monserrate con cartones, palos y una que otra hojalata. No era el único habitante del sector, allá viven, según la policía local, unas 40 o 50 personas divididas en al menos 10 familias. Todos son extremadamente pobres. Hay algunos habitantes de calle, consumidores de drogas y recicladores.

En el cambuche, Valencia se cubría un poco del frío nocturno de la ciudad. A veces, según vecinos del presunto asesino, al lugar llegaban algunas mujeres que se quedaban allí a consumir drogas durante horas.

Al parecer, según su propia confesión, hecha ante un juez de la República, varias de las mujeres que durmieron en su guarida no salieron con vida.

El “monstruo de Monserrate” confesó haber asesinado a siete jóvenes, todas ella, según dijo, habitantes de calle y consumidoras de drogas.

En medio de los ‘viajes’ que la droga producía en su mente, Valencia se ufanaba, entre los habitantes de la zona, de ser un asesino.

Monstruo de monserrate-01

El lugar donde vivía Fredy Armando Valencia Vargas.

Así lo descubrieron

Nadie prestaba mucha atención a sus comentarios macabros hasta que la semana pasada un vecino suyo pasó cerca de su cambuche y vio un par de huesos detrás del rancho; en ese momento recordó las palabras de Valencia y supo de inmediato que algo perverso habría ocurrido.

Este hombre le contó a la policía local lo que había visto. La policía subió la montaña y descubrió una bolsa llene de huesos. Mientras reportaban el hecho a la policía judicial para la inspección técnica, Valencia fue retenido como indocumentado y trasladado a una unidad transitoria de detención. Esto lo hicieron para ganar tiempo y evitar que se fugara mientras determinaban si los huesos eran o no restos humanos.

Medicina Legal confirmó que la osamenta encontrada pertenecía a una mujer, con este dato la policía solicitó la orden de captura, documento que fue emitido en menos de 24 horas desde la detención del sujeto.

Cuando Valencia salió de la UPJ por tiempo cumplido, a las afueras lo esperaban policías con una orden de captura por el delito de homicidio. Fue detenido.

En la audiencia de legalización de captura, frente a un juez de la República, Valencia confesó que los restos hallados pertenecían a una mujer, que él había asesinado un año atrás.

También confesó, con la mayor tranquilidad del caso, que ella no era su única víctima. Dijo que durante cinco años había matado a seis mujeres más y que todos los cuerpos estaban en la misma zona, a los alrededores de su cambuche.

El hombre fue con la policía hasta la falda de Monserrate e indicó el lugar donde podían estar los cadáveres de las mujeres que mató.

El pasado martes las autoridades hallaron, entre una montaña de basura, tres bolsas plásticas y dentro de ellas tres esqueletos. Un día después, el miércoles, después de hacer un barrido por el basural, hallaron otros tres esqueletos humanos. La atroz confesión de Valencia se confirmó en su totalidad.

Monstruo de monserrate-02

Fredy Armando Valencia Vargas, “El Monstruo de Monserrate”, es capturado.

¿Quiénes fueron las víctimas?

Según el mismo Valencia, los siete grupos de huesos pertenecen a mujeres que invitaba a su casa y que terminaban muertas por no proporcionarle “cinco minuticos de placer”.

El hombre dijo que a todas las conoció en la calle del Bronx, que todas eran consumidoras y que las invitaba a su guarida donde les ofrecía droga, comida, ropa, un baño a cambio de una sola cosa: sexo.

“Las atiendo como princesas, les doy lo que quieran y cuando no me dan lo que les pido a cambio me da rabia y las asfixio”, narró el hombre, según lo contó el comandante de la Policía de Bogotá, general Humberto Guatibonza.

El hombre narró que las asfixiaba, luego las ponía en posición fetal y las metía en grandes bolsas de basura que  luego arrojaba al basural comunal de la zona.

El “monstruo de Monserrate” fue acusado por la fiscalía de homicidio agravado. El Instituto de Medicina Legal investigará la condición mental del acusado. Si es declarado enfermo mental podría ser declarado inimputable. Si esto ocurre quedaría en libertad y pasaría unos cuantos años en un sanatorio clínico.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO