Trasladan de cárcel a líderes del sangriento motín en Brasil

30 de julio del 2019

16 de los 57 muertos fueron decapitados.

Trasladan de cárcel a líderes del sangriento motín en Brasil

Captura de vídeo

Este martes las autoridades brasileñas comenzaron a trasladar a otras cárceles del territorio a los líderes de las bandas del narcotráfico que el lunes 29 de julio causaron la muerte de 57 presos en un presidio de Altamira en el estado de Pará, al norte de ese país.

El Gobierno de Pará informó que se trasladará a 16 presos desde la capital (Belem do Pará): 10 irán a cárceles federales y seis serán reubicados en cárceles del estado de Pará. 

Los otros 30 presos involucrados en el enfrentamiento también dejaron la cárcel de Altamira y fueron trasladados a Belém. Aunque las autoridades no informaron dónde se reubicarán; en total, fueron 46 los que dejaron ese centro penal.

La operación del traslado cuenta con la participación de 100 agentes de seguridad pública, entre policías civiles y militares y funcionarios de la Superintendencia del Sistema Penitenciario.

En paralelo, el Gobierno regional trabaja en la atención a los familiares de las víctimas, que esperan poder recuperar los cuerpos de sus seres queridos.

Según las autoridades, un equipo formado por cinco médicos, cuatro psicólogos, cinco asistentes sociales y cuatro enfermeros garantiza atención a las familias, “24 horas al día, por tiempo indeterminado”.

La brutal masacre

El hecho dejó 16 muertos por decapitación y 41 por asfixia causada por inhalación de humo. Esta es considerada como la peor masacre en el sistema de prisiones de Brasil desde 1992, cuando 111 presos murieron en Carandiru (São Paulo).

Las autoridades tardaron varias horas para entrar al recinto donde ocurrió la matanza para hacer el recuento definitivo de cadáveres. La demora se debió a que el material de plástico del que estaban construidas las celdas mantuvo demasiado caliente el lugar tras el incendio provocado por los reos.

Según información de la Susipe, la matanza se produjo a raíz de una guerra entre facciones rivales del narcotráfico: presos de la facción local Comando Clase A (CCA) atacaron a los reos pertenecientes al Comando Vermelho (CV).

La CCA es una facción aliada al Primeiro Comando da Capital (PCC), una banda de narcotraficantes nacida en São Paulo y que en la actualidad controla el tráfico de cocaína en prácticamente todo Brasil. Esta ha llegado a países vecinos como Colombia y Paraguay.

La cárcel de Altamira es una de las más antiguas de la región, está enteramente administrada por el Gobierno del estado de Pará y alberga 311 presos, por encima de su capacidad real de poco más de 200, según el secretario.

Esta es la segunda masacre que se produce en las cárceles brasileñas en lo que va de año; en mayo, 55 presos fueron asesinados en una prisión de Manaos, en el estado de Amazonas, también en la región norte.

Con información de Sputnik.

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