Alemania le pegó un baile ‘Bávaro’ a Portugal

Alemania le pegó un baile ‘Bávaro’ a Portugal

16 de junio del 2014

Es territorio brasileño pero el equipo a vencer es Alemania. La supremacía europea a nivel de clubes en los últimos años, acompañado de una generación sin igual, hacen del conjunto germano el más firme aspirante al título. Sin embargo, todo era en vano si la ‘Mannschaft’ no arrancaba con el pie derecho ante Portugal en Salvador de Bahía.

El rival teutón llegó inspirado por el regreso de Cristiano Ronaldo. El astro lusitano venció lesiones musculares, tendinitis en la rodilla e incluso brujería, para jugar su tercer mundial de fútbol. Pero Cristiano no llegó al 100%. Se notó de entrada y ante ese panorama, Alemania tomó las riendas del encuentro.

El tiki-taka alemán, común en estos tiempos modernos, sometió a Portugal aunque sin profundidad. Pero en esta edición mundial son habituales los penales dudosos y el juez serbio Razic pitó uno a favor de los germanos por supuesto agarrón de Pereira a Gokze y el árbitro compró. Thomas Müller fue el encargado de ejecutar y en apenas 12 minutos el favorito simplificó la contienda.

Los ribetes de Portugal jamás se vieron en el estadio Arena Fonte Nova. La pasividad la pagó caro 20 minutos después cuando un envío de Ozil encontró al zaguero Mats Hummels que aumentó diferencias. Pero el otro gol teutón se dio en el reglamento. Al minuto 37 Pepe perdió los estribos y golpeó a Müller por partida doble, lo que le generó la tarjeta roja directa. Más fácil imposible para Alemania y estas son mieles que no suele desaprovechar.

No fue ‘Salvador’ pero esta fue la tarde de Müller. El volante venido a delantero en esta ocasión cazó un mal centro y con su pierna menos hábil remató ante la pobre reacción del arquero Rui Patricio. Todo liquidado al momento de ir a las duchas.

El gigante europeo se refrescó y supo que era hora de sacar el pie del acelerador pero Alemania siempre tiene ambición para algún gol más. Como Portugal no inquietó en demasía, otra vez Müller se hizo presente para tener por ahora el botín de oro. Ahí, como un nueve clásico, empujó el balón luego de un rebote del guardameta que no pudo controlar un centro de Schurrle. Fue la firma a una fiesta celebrada con cerveza porque Alemania aterrizó en Brasil y desde ya mete miedo.