Armero: 32 años de una tragedia que se pudo evitar

Armero: 32 años de una tragedia que se pudo evitar

13 de noviembre del 2017

El 13 de noviembre de 1985 el volcán del Nevado de Ruíz, que llevaba meses arrojando cenizas, expulsó gases materiales que produjeron una avalancha de agua, piedras, escombros y lodo que bajó a unos 6o kilómetros por hora por el cauce del río Lagunilla y a las 11:00 de la noche sepultó a Armero, un pueblo habitado por 40.000 personas, que en ese entonces era el más próspero del Tolima.

A esa hora, la mayoría de los habitantes estaban durmiendo cuando los tomó por sorpresa la avalancha de lodo y escombros que acabó con la vida de 25 mil personas.

En esa negra noche, 4.200 viviendas fueron arrasadas por la fuerza de la avalancha, todas las vías quedaron destruidas. Solamente sobrevivieron 15 mil habitantes, que todavía hoy se lamentan de no haber evacuado.

Y es que lo que sucedió en Armero se pudo haber evitado. Desde ministros, congresistas, políticos locales, autoridades y hasta sus más humildes habitantes sabían, que algo terrible iba a suceder en ese pueblo.

Expertos geólogos, con un año de anticipación, advirtieron de las posibilidades de una avalancha por la actividad del volcán Nevado del Ruíz. Incluso el tema se debatió en el Congreso de la República, con estudios en mano que confirmaban que el pueblo iba a desaparecer. Sin embargo, ninguna autoridad dio la orden de evacuar y fue así que el 13 de noviembre de 1985 quedará en la memoria de todos los colombianos como la peor tragedia natural que ha sufrido el país.

Este lunes se cumplen 32 años de esta tragedia que nadie ha podido olvidar.
Armero ahora es un campo santo donde miles de peregrinos procedentes de Bogotá, Ibagué, Medellín y otras ciudades, visitan para rendirles homenaje a las víctimas que dejo la tragedia.

Familias enteras se congregan en algunas tumbas, pero la más visitada es la de Omaira Sánchez, la niña de 12 años que estuvo atrapada durante tres días y que murió porque no pudo ser sacada del lodo debido a que su casa se derrumbó y una estructura la tenía atrapada desde el abdomen. Esta niña se convirtió en el símbolo de la tragedia.