Autoridades de Túnez investigan acto terrorista que dejó 23 muertos

Autoridades de Túnez investigan acto terrorista que dejó 23 muertos

19 de marzo del 2015

Las autoridades tunecinas indagan en el historial de los dos terroristas que ayer perpetraron una matanza de 21 personas en el museo de Túnez, mientras se intenta confirmar la identidad de las víctimas, la mayoría de ellas turistas extranjeros.

El primer ministro tunecino, Habib Essid, explicó a la emisora de radio francesa RTL que los terroristas que efectuaron los disparos, y que posteriormente fueron abatidos por las fuerzas de seguridad, son Saber Jachnaui y Yasin Labidi.

Labidi ya era conocido e investigado por los servicios de la inteligencia tunecina, señaló el primer ministro, si bien “estaba señalado por cosas no muy especiales”.

“Estamos profundizando en las investigaciones, (pero) no podemos confirmar si pertenecían a una u otra organización terrorista”, dijo.

Además, la Policía tunecina ha detenido a nueve personas por su presunta implicación y están siendo interrogados.

Además, fuerzas especiales prosiguen con sus pesquisas en barrios del cinturón de la capital y en las zonas montañosas vecinas a la frontera con Argelia, un área militar cerrada en la que el Ejército tunecino lucha desde hace meses con grupos yihadistas provenientes del Sahel.

Un total de 23 personas murieron, entre ellos los dos atacantes, según el balance final que anunció hoy el ministro tunecino de Salud, Said Saidi, en una conferencia de prensa.

Dieciocho de las víctimas eran turistas extranjeros, además de un policía, un chófer de autobús, y una limpiadora del museo, mientras que el número de heridos ascendió a 47, entre turistas y tunecinos, que se encuentran en diferentes hospitales.

Ayer, el jefe de Gobierno explicó ante la televisión nacional que entre las víctimas había ciudadanos italianos, franceses, colombianos, japoneses, polacos y españoles.

Las circunstancias de la matanza son confusas: según los testigos, comenzó cuando un joven de unos veinte años ametralló un autobús en el que viajaban cerca de 40 turistas hispanohablantes, viajeros de un crucero en el Mediterráneo que había hecho escala en Túnez.

Minutos después, los atacantes atraparon a un numeroso grupo de rehenes en el interior del museo del Bardo, el más importante de Túnez, y se atrincheraron en una zona ajardinada entre el museo y el edificio del Parlamento.

La mayoría de las víctimas, una quincena, murieron en la operación de rescate posterior.

Los turistas habían llegado al puerto de la Goulette en dos cruceros, el “MSC Splendida” del grupo MSC Cruceros, y el Costa Fascinosa, de la compañía Costa Cruceros.

Ambos buques han abandonado el puerto y Costa Cruceros anunció hoy que cancela en sus travesías las escalas en Túnez, para garantizar “la seguridad de los pasajeros y la tripulación”.

El primer ministro, Habib Essid, se mostró hoy convencido de que políticamente el país no se verá afectado por la masacre, ya que “todo el mundo se solidariza y estamos bajo la misma posición”, en alusión a todos los partidos políticos del arco parlamentario.

Sin embargo, reconoció que el impacto económico es “terrible”, porque llega justo en el inicio de la temporada turística y “va a agravar los problemas de un sector que ya está debilitado”.

El primer ministro tunecino quiso recordar que “este tipo de sucesos ha pasado en las mayores democracias del mundo”, por lo que aseguró que, aunque se tomen las mayores medidas de seguridad, ciertas acciones siempre van a ser difíciles de controlar.

“Eso no nos va a impedir promocionar Túnez como destino de vacaciones”, al tiempo que garantizó la seguridad de los visitantes de su país.

Essid reclamó una mayor cooperación internacional sobre todo en el intercambio de información de inteligencia, lo que podría ayudar a prevenir nuevas acciones terroristas en el futuro.

Con información de agencia EFE