Regresan los bombardeos: Ahora contra las Bacrim

Regresan los bombardeos: Ahora contra las Bacrim

7 de mayo del 2016

A partir de ahora las Fuerzas Armadas (policía y militares), podrán usar toda la “fuerza del estado, sin excepciones”, para combatir a las tres bandas criminales más poderosas del país: El Clan Úsuga, Los Puntillos y Los Pelusos, así lo dio a conocer el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, en el marco de la sesión especial de la Comisión Segunda del Senado, llevada a cabo en Apartadó (Antioquia).

Esto quiere decir que contra estos grupos criminales se autoriza el uso de la fuerza letal, se permitirá usar bombas contra ellos, ya que desde este jueves entraron a la categoría de ‘grupos armados organizados’, dicha condición le permite a las Fuerzas Militares entrar en pelea contra estas bandas, labor que hasta ahora la llevaba a cabo solo la policía.

“En Colombia no hay paramilitares, en Colombia hay mafia y hay crimen organizado, y eso es lo que vamos a enfrentar con toda la fuerza del estado” ,indicó el ministro de Defensa, quien recalcó que otra salida que ellos tienen es su sometimiento a la Justicia.

El cambio de apelativo de bandas criminales (Bacrim) a Grupos Armados Organizados (GAO) se produjo porque estas estructuras han logrado una organización armada, la cual les ha permito generar niveles de violencia que superan las tensiones y disturbios normales, según Villegas.

Los Úsuga’ son la red criminal más grande del país que basa sus ingresos, principalmente, en el narcotráfico. Según las autoridades tiene nexos con el cartel del Sinaloa. Su máximo cabecilla es Dairo Antonio Úsuga David, alias Otoniel, por quien Colombia ofrece una recompensa de hasta 3 mil millones de pesos y Estados Unidos ofrece por su captura 5 millones de dólares.

Los ‘Pelusos’, hacen presencia en Norte de Santander. Controlan cultivos de drogas en zonas de la  frontera y las autoridades han dicho que están conformados por unos 200 hombres, herederos de ‘Megateo’.

Los Puntilleros’ delinquen en los Llanos Orientales. Cuentan con casi 300 hombres armados y sus delitos son principalmente extorsión y tráfico de estupefacientes.