Bill Clinton tendría una amante rubia y pechugona apodada ‘Energizer’

Bill Clinton tendría una amante rubia y pechugona apodada ‘Energizer’

22 de julio del 2014

El expresidente de Estados Unidos, Bill Clinton, tendría “una amante rubia y pechugona” apodada ‘Energizer’ por los agentes del Servicio Secreto que se encargan de cuidarlo.

Así lo ha revelado el escritor e investigador Ronald Kessler en su libro “Los primeros detalles de familia: Agentes der Servicio Secreto revelan la vida oculta de los presidentes”, quien basado en relatos de la escolta del exmandatario demócrata, encontró información sobre la presunta aventura de Clinton mientras su esposa Hillary sale de viaje.

Kessler es reconocido por ser el periodista que reveló el escándalo de agentes del Servicio Secreto que se involucraron en horas laborales con prostitutas en Cartagena, durante la pasada Cumbre de las Américas.

Según el escritor, algunos de los agentes de Clinton le contaron que ‘Energizer’ no tiene ningún problema para ingresar al apartamento del expresidente en Nueva York, y aparece justo cuando Hillary se encuentra en giras políticas internacionales.

Al parecer, los funcionarios de seguridad, tanto de Bill como de Hillary, se han aliado para evitar que la esposa se entere de las andanzas der su marido en su ausencia. Esto porque los escoltas de la exprimera Dama se han sentido maltratados por “el desagradable trato hostil” que ella en ocasiones asume contra sus empleados, así que como castigo han callado sobre los encuentros secretos de Bill.

“En un día cálido ella apareció. Llevaba una camiseta corta y cuando ella se inclinó sus pechos estaban muy expuestos”, relató una de las fuentes sobre la visita de la mujer.

Tanta ha sido la confianza de ‘Energizer’ con el equipo del Servicio Secreto de Clinton, que la mujer les lleva galletas en tono amable para asegurar su silencio.

Bill Clinton tiene en su historial varios escándalos por infidelidad marital. El más sonado fue el famoso romance con la becaria Mónica Lewinsky, en 1995, mientras era el jefe de la Casa Blanca. El escándalo propició que en 1998 pidiera excusas públicas.

La prensa estadounidense ha estado llamando desde anoche a las oficinas de prensa de Bill y Hillary Clinton para conocer sus comentarios sobre esta revelación, pero no se han conocido respuestas.