Cardenal Pell comparece ante tribunal en Australia

Cardenal Pell comparece ante tribunal en Australia

5 de marzo del 2018

George Pell, el cardenal australiano y secretario de Economía del Vaticano, de 76 años, apareció ante el Tribunal de Magistrados de Melbourne, con una chaqueta beige, camisa negra y alzacuellos, rodeado por unos 20 policías, con el grito de fondo de una mujer furiosa que le decía: “vete al infierno George Pell”.

La jueza Belinda Wallington, del Tribunal de Magistrados, determinará durante las próximas cuatro semanas, si hay suficientes pruebas para poder llevarlo a juicio por las acusaciones de violación de menores. 

En la sesión, que fue abierta al público, el abogado de Pell, Robert Richter, dijo que la Policía del estado de Victoria acusó al prelado en junio del año pasado sin haber seguido el protocolo para investigar a personas prominentes y argumentó que presentaron 21 declaraciones a favor del cardenal que no fueron investigadas. “Estos documentos son ciertamente relevantes a las presuntas ofensas. Sé que no se ajustan a la acusación porque son exculpatorias, pero existen y están en posesión de la Policía”, dijo Richter.

Por la edad del acusado, se le autorizó a Pell estar acompañado de un asistente durante la declaración de los querellantes, que tendrán lugar durante las próximas dos semanas.

A Pell le fue otorgado un periodo de excelencia por parte del papa Francisco.

Por leyes del estado de Victoria, que protegen a las víctimas por casos de violaciones, las sesiones serán a puerta cerrada, y declararán unas 50 personas a través de videoconferencia desde un lugar que no será dicho y desde el cual podrán estar acompañados de personas de confianza o hasta de un perro, si lo desean.

A Pell le fue otorgado un periodo de excelencia por parte del papa Francisco.

El proceso contra Pell comenzó después de que fuera testigo tres veces ante la Comisión Real que investigó la respuesta de las instituciones australianas a los abusos sexuales de menores. La Comisión calificó los abusos como una “tragedia nacional”, y concluyó que Pell y otros altos cargos de la iglesia católica australiana encubrieron varios casos de pederastia.

Pell, que se ordenó como sacerdote en 1966, y trabajó en parroquias y escuelas en el estado de Victoria hasta llegar a arzobispo de Melbourne,  admitió “la existencia de un mundo de encubrimiento y lamentó no haber hecho más”, pero fue el primer dirigente católico de Australia que abordó los abusos sexuales a menores con un programa de compensaciones a las víctimas en 1996. Ha declarado insistentemente que es inocente.