Cartel del cemento, ¿otro caso de corrupción?

Cartel del cemento, ¿otro caso de corrupción?

14 de octubre del 2017

Cada vez se van conociendo más detalles sobre un nuevo caso de corrupción en Colombia: ‘El cartel del cemento’. Supuestamente, en 2011 y 2013, empresas cementeras habrían presionado para que se alzará el precio de ese material y luego repartir el mercado.

Las implicadas, según explicó la Superintendencia delegada para la protección de la competencia son Cemex, Cementos Argos y Holcim. De acuerdo a la entidad, se debería sancionar a las empresas por “prácticas restrictivas de la competencia”.

Argos, al respecto dijo que “no incurre ni ha incurrido en ningún tipo de cartel ni prácticas restrictivas de la competencia y actúa en las geografías donde opera bajo premisas de transparencia y competencia leal”.  

La conducta en la que incurrieron las empresas, denominada ‘fijación de precios’ habría permitido que, entre 2011 y 2013, el precio del cemento aumentara en casi un 30%. Además se habrían repartido el mercado en zonas concretas del país.

Además, el informe también recomienda compulsar copias a la Fiscalía para investigar a los funcionarios posiblemente involucrados. Se le imputarían delitos de fraude procesal y falso testimonio. Los ejecutivos que están en la mira son: José Alberto Vélez, expresidente del Grupo Argos, actual presidente del mismo Jorge Mario Vélasquez,  e Ingrid Restrepo Libreros, y  Adriana Rodríguez Uribe, ambas, altas ejecutivas de Argos.  

También se ha señalado a Carlos Jacks Chavarría, expresidente de Cemex, Miguel Ángel Rubalcava expresidente de Holcin, y Jaime Antonio Hill, director comercial de Holcin.

Por supuesto que las empresas se han defendido. En una comunicación que Cemex envió a la SIC dice que “el informe motivado tiene carácter de recomendación, que cierra la etapa de investigación y que no implica la culminación del proceso ni la condena al pago de una sanción o multa”.

Juan Esteban Calle, presidente de Argos explicó que “las imputaciones de la SIC no las compartimos y nos parece que el análisis, en un periodo de 36 meses, llega a conclusiones erradas de la dinámica del mercado y de la industria. No se puede hablar de un crecimiento de precios excesivos en ese lapso”.