La Coca está en la cifra más alta desde inicio de medición

La Coca está en la cifra más alta desde inicio de medición

19 de septiembre del 2018

El Ministerio de Justicia y las Naciones Unidas en Colombia presentaron el último informe del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI). El cual determinó que Colombia alcanzó la cifra de hectáreas más alta de cultivos desde que este organismo realiza la medición (1999).

La cifra ubicó en 171.000 hectáreas al término de 2017. Esto representa un aumento de 17% en comparación con las 146.000 hectáreas que se habían calculado en 2016. Es decir que en un año, el área cultivada con coca en el país aumentó 25.000 hectáreas.

Respecto a los municipios donde se ubican los cultivos, la dinámica no cambi. Los cinco municipios más afectados siguen siendo Antioquia, Putumayo, Norte de Santander, Cauca y Nariño. Este último como el que alberga la mayor cantidad de los sembrados en el país. Aunque redujo en un 16% los cultivos ilícitos, Tumaco continúa siendo el municipio más afectado, tiene tanta coca actualmente como todo el Perú. Tan solo 10 municipios tienen el 44% de la coca de todo el país.

Pero lo que más preocupa a las autoridades es que el informe determinó que el 30% de los territorios cocaleros ya habían sido detectados, asperjados o erradicados previamente, según expuso Bo Mathiasen, representante de Naciones Unidas en Colombia. Asimismo se determinó que el 33% se encuentran a más de 10 kilómetros de distancia de un centro poblado, esos centros poblados están a 24 kilómetros de una cabecera municipal y a más de 135 kilómetros de un centro de mercado. Además, el 10% de los cultivos se encuentran a menos de cinco kilómetros de una frontera.

También preocupa el aumento de la producción y del precio. En el primer aspecto los lotes de coca producen hoy un 33% más que en 2002, mientras en 2012 una hectárea producía 5.5 kilos de coca, actualmente pasó a producir por hectárea más de 8,2%. El índice de incautaciones sigue siendo aún menor al de producción.

El valor de la hoja de coca se ha incrementado en el último año. “El valor de la hoja fresca es de 808 millones de dólares, el valor en Colombia alcanza 2.700 millones de dólares en el mercado local. Es decir que el presupuesto anual de los diez municipios con más coca equivale al 65% del valor de la hoja de coca. La economía de los municipios es ampliamente superada por los ingresos de la economía ilegal”, aseguró Mathiansen.

Según el informe cuesta 480 dólares la hoja necesaria para un kilo de cocaína, al transformarse se multiplica por tres el valor y en el exterior aumenta un 132%. Si se queda en el país, esa droga puede comenzar a costar 71 veces el valor inicial. Lo cual alerta a las autoridades, dado que, según la Ministra de Justicia Gloria María Borrero el país ha pasado de ser productor a consumidor y productor.

Junto a estas cifras se consideraron los negocios alternos que permiten la producción de cocaína y hoja de coca en el país, tales como el mercado de las sustancias químicas necesarias para su transformación, “Se necesitan en promedio 11.000 tractomulas para transportar la cantidad de sustancias químicas y producir la base de coca”, aseguró el expositor del informe.

“Una de las razones del incremento son la percepción de menor riesgo frente a la actividad ilegal, ante esa baja percepción aumentó el área sembrada de coca, la inversión en productos agrícolas y la productividad de la coca”, aseguró Mathiansen.

Otro de los aspectos es que esta mancha verde cocalera está avanzando a zonas de manejo especial como parques naturales, resguardos indígenas y de comunidades negras. El 34% de los cultivos están en zonas que en el año 2014 eran bosque, lugares donde la erradicación podría afectar la reserva. Los parques naturales tienen 8.300 hectáreas, los resguardos indígenas 17.000 y los territorios de las comunidades negras con cerca de 27.000. Aunque no han aumentado, presentan condiciones especiales de erradicación como la intervención militar o aspersión aérea.

La respuesta del Gobierno

El Alto Consejero para el posconflicto Emilio Archila fue enfático en afirmar que hay un desfinanciamiento de dos billones de pesos para responder, tanto en subsidios como en acompañamiento a las más de 77.000 familias que se acogieron a los programas de sustitución voluntaria, y que ahora están a la espera de la ayuda.

“Responder a las familias y a los excombatientes es en el corto plazo, hay que hablarles ya”, afirmó Archila y agregó que, a diferencia de esto, llegar a los territorios como está planteado en los Acuerdos de Paz no es una urgencia: “Está planteado en los acuerdos es ir a los 170 municipios más afectados y está pensado en un plazo de 10 o 15 años. En este Gobierno se va a hacer todo lo correspondiente para que se cumpla el compromiso”.

Por su parte, el ministro de Defensa Guillermo Botero aseguró que “los niveles son tan altos que ya no podemos seguir con la erradicación voluntaria sino que tenemos que llegar con todo el nivel del Estado”. Dijo que desde el Gobierno, este tema se tratará como un problema de seguridad nacional y “como tal se tomarán todas las medidas para que aquello sea corregido con las fuerzas militares y de Policía Nacional”.

“Por si fuera poco aumenta el número de adictos a cocaína y a veces pienso que tenemos una generación drogadicta, tenemos que luchar contra el narcotráfico y por eso la necesidad del decreto de la dosis mínima, que está colgada y no ha recibido comentarios”, agregó Botero.

Sin embargo, el pronunciamiento de Botero fue enfático contra los cultivadores y el gobierno anterior, al decir que: “Hemos vivido por tanto tiempo en la ilicitud que ya a los campesinos les parece que están en una actividad licita y legal y que es un magnifico aprovechamiento de la agricultura”.

La ministra de Justicia Gloria Borrero aseguró que pedirá un nuevo documento, con corte en agosto del presente año, con el fin de evaluar y presentar la situación que recibió el presidente Iván Duque hasta el momento de su posesión.