‘Don Mario’ se declaró inocente en Estados Unidos

‘Don Mario’ se declaró inocente en Estados Unidos

24 de abril del 2018

En la primera audiencia en Estados Unidos, Daniel Rendón Herrera, alias ‘Don Mario’, se declaró inocente ante la Corte.

Rendón Herrera, mejor conocido como ‘Don Mario’, fue capturado hace nueve años en Colombia y solo hasta el lunes pasado fue extraditado a Estados Unidos. Este martes compareció ante la Corte Federal de Brooklyn, dando cuentas al juez Viktor Pohorelsky. Teniendo en cuenta la situación, ‘Don Mario’ se declaró no culpable de los crímenes en los que está implicado.

El agente especial de la DEA, James Hunt, aseguró que Rendón Herrera “fue el terrorista más temido de Colombia” ya que “es conocido como el hombre que encendió el reino del terror del Clan Úsuga al tiempo que asedió a Estados Unidos con cientos de toneladas de cocaína”. Igualmente, la Fiscalía dice que este personaje fue el fundador y uno de los jefes principales del clan ya mencionado, que es la banda criminal más grande en el país.

De esta manera, es acusado por dos crímenes: empresa criminal, debido a las grandes cantidades de drogas enviadas a Estados Unidos, a través México y Centroamérica, en los años 2003 y 2004, y el uso de armas de fuego para el narcotráfico. Naturalmente, solo por el primer crimen es que fue extraditado a los Estados Unidos.

Defendido por Johanna Zapp, experta en casos de extradición al país norteamericano, ‘Don Mario’ se presentó en una audiencia muy corta, y a la pregunta si se declaraba culpable por lo ya mencionado, él contestó: “Inocente, señoría”.

Entendiendo que las reglas de extradición no permiten pagar una fianza, su abogada alegó ante el tribunal que su cliente necesita medicamentos para contrarrestar el colesterol y controlar la presión. Asimismo, pidió un examen de visión porque Rendón Herrera no puede leer bien.

La próxima audiencia está estipulada para el próximo 21 de mayo, y se presentará ante la jueza Dora Irizarry. Tras ser juzgado, podría enfrentar una pena mínima de 20 años de cárcel y la máxima sería la cadena perpetua.