El hombre que duró 15 años en estado de coma

30 de noviembre del 2015

Al despertar pensó que el mundo se había vuelto loco.

El hombre que duró 15 años en estado de coma

Miguel Parrondo sufrió un accidente en 1987 cuando tenía 32 años que lo dejó en coma durante 15 años. Despertó en el Hospital Juan Canalejo de A Coruña en el 2002 sin recordar qué había pasado.

En diferentes ocasiones los médicos recomendaron a su padre desconectarlo, pero él que, era muy católico, se negó a realizar ese procedimiento con la esperanza de que su hijo despertara.

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Parrondo trabajaba como programador informático en el Banco Pastor. Era tal su afición por la velocidad, que en aquella época viajaba en una BMW 1000 RS por países como Escocia, Grecia, Alemania o Italia. Fue precisamente el exceso de velocidad la causa del accidente en el que sufrió con una mujer que lo acompañaba.

El accidente dejó en Miguel secuelas físicas y decenas de operaciones, “parezco un mapa de carreteras. Me quitaron el bazo, llevo una prótesis en el hombro, lesiones cranoencefálicas severas que me provocaron una hemiparepsia (dolencia que disminuye la fuerza motora y paraliza parcialmente una parte del cuerpo) por culpa de las cicatrices del cerebro. Estuve más muerto que vivo”, afirma Parrondo.

Al momento de entrar en coma, la hija de Miguel, Almudena, tenía 12 años. Cuando despertó su pequeña niña tenía 28.

Dentro de los primeros cambios a los que se tenía que adaptar Miguel, estaba el cambio de moneda, “cuando tuve el accidente se usaban las pesetas, pero al despertar la gente ya pagaba con euros”.

“Al salir del hospital también pensé que todo el mundo se había vuelto loco porque les había dado por hablar solos. Pero claro, es que yo nunca antes había visto un teléfono móvil. Y también tuve que ponerme al día con la geografía: ya no existían la URSS ni Checoslovaquia ni Yugoslavia. Pero bueno, pude acostumbrarme a todo sin demasiado esfuerzo”.

Gracias a su padre, sus finanzas se mantuvieron y su cuenta corriente subió, “el me ahorraba todos los meses la pensión y cuando desperté tenía un montón de dinero. Me compré un apartamento y todo”.

En ocasiones ayuda a familias desesperadas que han perdido la esperanza de que su familiar despierte del coma, “nunca hay que perder la fe. Estuve con una señora hace poco que tenía al hijo desde hace cuatro años en coma y estaba rota. Y le conté mi historia y a la señora la llené de esperanza”.

Por el tipo de accidente que tuvo y las graves secuelas que dejó en su cuerpo, Miguel Parrondo no puede volver a trabajar, fue declarado con invalidez permanente, así que dedica sus horas a ver videos, leer la prensa y disfrutar de la segunda oportunidad que la ha brindado la vida.

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