Estados Unidos y una victoria con el corazón ante Ghana

Estados Unidos y una victoria con el corazón ante Ghana

16 de junio del 2014

Por tercer mundial consecutivo, Estados Unidos y Ghana se vieron las caras. Los americanos llegaron con deseo de revancha a Natal: en 2006 y 2010, las ‘Estrellas Negras’  fueron las causantes de su eliminación. Además de su pasado, el presento los puso en uno de los grupos más parejos del mundial y quien ganara hoy estaría más cerca de pelear con más chances un lugar en los octavos de final.

Aún no terminaban de instalarse todos los espectadores en las tribunas de la Arena das Dunas cuando de repente Clint Dempsey se citó con la historia. El reloj apenas marcaba 29 segundos y el capitán estadounidense abrió el marcador con un gol que se instaló como el quinto más rápido de todos los mundiales.

La anotación fue recibida por los africanos como un baldado de agua fría y su reacción tardó en llegar. Con más ganas que fútbol, Ghana buscó los caminos que lo condujeran a la igualdad, sin embargo, las ideas para encontrarlos fueron escasas y la primera parte transcurrió sin mayor peligro en ambas áreas.

El entretiempo llegó a buena hora. Para la segunda parte, Ghana aclaró su estrategia y se hizo a la posesión del balón con más claridad que en el primer tiempo. Eso le permitió acercarse con mayor peligro al arco defendido por Tim Howard y una serie de opciones de gol ilusionaron a los aficionados africanos.

Sin embargo, el empate se hizo desear. Estados Unidos no se desesperó y soportó el aluvión de su rival. Cuando la calma regresó a Natal, André Ayew se encargó de acabarla. El ’10’ finalizó una jugada colectiva con un preciso remate que dejó sin reacción a Howard e igualó el marcador.

La alegría duró muy poco en el rostro de los ghaneses. En cuestión de minutos, la historia concluyó como inició. Un tiro de esquina cobrado por Zuzi encontró volando por el aire a John Brooks quien cabeceó al suelo y anotó el gol del triunfo americano cerca del final del partido. De esta manera, los dirigidos por Jurgen Klinsman se tomaron venganza de sus últimas dos derrotas ante Ghana e iniciaron con pie derecho su camino en Brasil.