Hechos claros de las manifestaciones en Colombia

23 de noviembre del 2019

Ciudadanos insisten en manifestarse pacíficamente.

Hechos claros de las manifestaciones en Colombia

Una situación histórica vive Colombia desde el pasado jueves 21 de noviembre. Para manifestar sus inconformidades ciertos sectores estudiantiles, centrales obreras, organizaciones sociales y sindicatos citaron un paro nacional que inició el jueves de manera pacífica.

El gran paro nacional tiene como objetivo rechazar algunas de las medidas adoptadas por el gobierno del presidente Iván Duque. Los marchantes alegaron una supuesta reforma laboral y pensional, el incumplimiento al Acuerdo de Paz, el asesinato a líderes sociales e indígenas, entre otros puntos, que el Gobierno ha sido enfático en desmentir o mostrar resultados de su gestión.

Con multitudinarias marchas, llenas de actos culturales y artísticos, cientos de miles de colombianos colmaron las calles de todas las regiones para protestar. La jornada transcurrió en calma, durante las movilizaciones los mismos manifestantes se encargaron de sacar a algunos encapuchados que querían generar alteraciones, según quedó registrado en los medios de comunicación.

Foto: Andrés Lozano/ KienyKe.com

En Bogotá, la Plaza de Bolívar que estaba completamente desbordada de manifestantes, empezó a ser escenario de enfrentamientos entre un sector violento de la manifestación y el Esmad. Algunos encapuchados bajaron los polisombra que cubrían las edificaciones en la Plaza de Bolívar y la Fuerza Pública empezó a dispersar a la multitud con gases lacrimógenos y  bombas aturdidoras.

Mientras tanto en el Portal de Suba, Emad y violentos mantenían fuertes enfrentamientos que se extendieron hasta la noche.

En otros puntos de la capital como en la calle 26 a la altura de la avenida 68, la Fuerza Pública hizo una barrera humana para evitar que los manifestantes se desviaran del recorrido que tenían planeado y fueran hasta el aeropuerto El Dorado. Posteriormente la situación se salió de control y el Esmad lanzó gases lacrimógenos debido a las personas que marchaban se opusieron a cambiar de camino.

La situación se empezó a complicar y en varias ciudades como Bogotá, Cali y Facatativa se empezaron a presentar cada vez más alteraciones de orden público. Los mandatarios regionales, que estaban facultados por el presidente de la República para tomar las medidas necesarias, decidieron decretar toque de queda en Cali y Facatativá.

Sin embargo, las manifestaciones pacíficas fueron protagonistas durante la jornada. En Pasto, Barranquilla, Santa Marta y otras zonas del país, la música y el arte ambientaron las movilizaciones de miles de colombianos.

Finalizando el día, hacia las 10 de la noche, el presidente de la República, Iván Duque, inició una alocución. El mandatario resaltó que “a pesar de los actos de violencia que no representan el espíritu de los marchantes colombianos, demostramos que este país puede ejercer las libertades individuales sin vulnerar las de los demás”.

Además, afirmó que la Fuerza Pública mantendría el orden y que estaba lista para “garantizar la vida” de todos los colombianos. “Defenderemos con todas las herramientas que nos da nuestra Constitución el derecho de los colombianos a vivir con tranquilidad”.

Sin embargo, esta respuesta que dio el mandatario a los colombianos luego de la movilización no fue muy bien recibida por parte de los manifestantes, que demandaron una propuesta real por parte del Gobierno.

Para ese momento varios colombianos ya estaban adelantando un cacerolazo. El llamado que habían hecho los manifestantes rápidamente se hizo viral en redes sociales (herramienta que ha sido determinante en este paro nacional) y desde las ocho de la noche en todos los rincones de Bogotá retumbaban las cacerolas.

Nuevamente miles de ciudadanos salieron a las calles, muchos en pijama y con cacerola en mano para continuar con la manifestación pacífica. 

Mientras tanto en Cali una cadena de desinformación que se divulgó en redes sociales y WhatsApp generaba pánico entre los ciudadanos. Los mensajes indicaban que vándalos estaban asaltando conjuntos residenciales. A raíz de esos falsos reportes, algunos caleños se armaron y la ciudad vivió una noche de pánico.

Por otra parte, en Facatativá, encapuchados vandalizaron la Alcaldía municipal. Ingresaron a la edificación, rompieron vidrios y enceres y finalmente incendiaron una parte del lugar.

El Ministerio del Interior informó que la Policía capturó a 36 personas en ciudades como Bogotá, Cali, Villavicencio, Cartagena, Popayán, Manizales y Bucaramanga.

La protesta continuó

Pese a las alteraciones de orden público, los enfrentamientos y saqueos, el viernes 22 de noviembre las manifestaciones continuaron. Los ciudadanos siguieron desbordaron las redes sociales con mensajes que invitaban a salir nuevamente a las calles.

El viernes Bogotá amaneció con problemas de movilidad debido a los daños en las calles y en las estaciones y portales de Transmilenio. En los portales de Suba y Américas, las personas empezaron a agruparse y las manifestaciones iniciaron una vez más.

En la tarde la situación se volvió a complicar. En Patio Bonito el pánico por enfrentamientos y saqueos fue constante. Con el paso de las horas los hechos de violencia aumentaron. 

Foto: Andrés Lozano/ KienyKe.com

Uno de los hechos que más impactó durante el viernes 22 de noviembre fue el robo de un bus del SITP. El vehículo fue vandalizado en el sector de Meissen, en la localidad Ciudad Bolívar. Más de 50 personas se subieron al medio de transporte público: rompieron los vidrios y posteriormente se desplazaron en él.

Ese mismo bus fue utilizado por algunos vándalos para ingresar a la fuerza en un Ara que está ubicado en la zona. Sin mayor pena, un sujeto tomó el bus en reversa y lo estrelló contra la edificación ocasionando severos daños. Posteriormente, los ocupantes del vehículo ingresaron al lugar y lo saquearon.

Sin embargo, las personas que se han manifestado de manera pacífica una vez más alzaron la voz e invitaron a los ciudadanos a diferentes jornadas para limpiar los daños que encapuchados causaron.

La situación en Bogotá empeoró al finalizar la tarde, las autoridades no lograban frenar los desmanes en Patio Bonito y en el Portal del Sur, La Estancia y el Perdomo varias personas se enfrentaban con la Fuerza Pública.

EFE/ Ejército De Colombia

Debido a los enfrentamientos el transporte se complicó. Numerosos ciudadanos tuvieron que regresar de sus trabajos a pie porque no había servicio de transporte público en la mayor parte de la ciudad.

A la Plaza de Bolívar llegaron los manfestantes con cacerolas, pitos e instrumentos musicales. Más adelante, con la plaza llena y sin razón aparente el Esmad otra vez lanzó gases lacrimógenos y aturdidoras.

Al finalizar la tarde del viernes, el presidente de la República y en alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, anunciaron toque de queda a partir de las ocho de la noche en las localidades de Bosa, Kennedy y Ciudad Bolívar. Minutos más tarde, se anunció que la medida cobijaría toda la ciudad a partir de las nueve de la noche.

Pese a la medida establecida en el Distrito, los bogotanos una vez más adelantaron un cacerolazo. En diferentes barrios de la ciudad, las personas salieron con ollas a manifestarse pacíficamente. A este nuevo cacerolazo se sumaron otras ciudades como Cali.

Mientras eso sucedía, cadenas de desinformación otra vez generaban pánico, esta vez en la capital del país. Numerosos mensajes que advertían supuestos saqueos hicieron que en toda la ciudad, las personas cambiaran las cacerolas por palos y machetes para defender sus viviendas, situación similar a la que vivió Cali la noche del jueves.

En horas de la noche, Peñalosa anunció que se trataba de mensajes falsos que solo pretendían generar pánico. El Ejército hizo presencia en algunas zona de la ciudad como Patio Bonito.

A su vez, el presidente Duque se volvió a manifestar. Esta vez para indicar que a partir de la próxima semana iniciará una mesa de “Conversación Nacional”  con los distintos sectores de la sociedad para construir entre todos la política de paz con legalidad.

Esta conversación que se iniciará el próximo 27 de noviembre, se hará en las regiones con todos los sectores sociales y políticos. El presidente afirmó que se utilizarán medios electrónicos y mecanismos participativos “para todos los colombianos; buscará tener un cronograma claro, para que todos podamos edificar un camino significativo de reformas”.

El mensaje de conversación por parte del presidente Duque, fue bien recibido en varios sectores que creen que en el diálogo está la solución al descontento de los manifestantes.

23N

Organizaciones que se han manifestado de manera pacífica durante el paro nacional citaron nuevas marchas para este sábado. Aunque la ciudad amaneció en calma, hacia el medio día estudiantes universitarios se citaron en el Parque Nacional para continuar con las protestas pacíficas.

Foto: Andrés Lozano/ KienyKe.com

Frente a las cadenas de desinformación, en horas de la mañana de este 23 de noviembre el alcalde Peñalosa  confirmó que se trató de una estrategia para genera pánico.

Desde el Puesto de Mando Unificado, la Secretaría de Seguridad del Gobierno y la Policía Metropolitana de Bogotá recibieron más de 600 llamadas de la comunidad alertando de supuestos saqueos y actos vandálicos por parte de algunos sujetos.

Según el Alcalde, estos sucesos se realizaron para generar pánico en la ciudad, durante el toque de queda que determinó la Administración. También afirmó que había intereses políticos de “politiqueros” detrás de la violencia.

“Rastreamos cada una de las llamadas a la línea 123, las georreferenciamos y pudimos ver el recorrido que iban teniendo para generar pánico en los ciudadanos. Hicimos visitas y ni un solo caso de esas llamadas fue real, fue un complot organizado contra los ciudadanos para generar terror“, aseguró.

Ante esta ola de miedo, Peñalosa le pidió a los ciudadanos portar objetos blancos en los hogares, como símbolo de paz.

Por su parte, el presidente Iván Duque manifestó que rechaza el vandalismo y el terrorismo que algunos han querido perpetrar en el país para alterar el orden público y generar zozobra en la ciudadanía.

“Frente a ese fenómeno nos duelen sus actos pero los hemos enfrentado con total contundencia. Hemos trabajado articuladamente con los alcaldes y gobernadores para enfrentar este fenómeno dantesco”, indicó el mandatario en rueda de prensa.

Duque mencionó que en la mañana de este sábado estuvo visitando a algunos de los policías heridos en el Hospital Central de la Policía Nacional, a quienes les expresó gratitud.

El Presidente indicó que seguirá trabajando junto con el alcalde de Bogotá y las autoridades. Invitó a la ciudadanía a documentar y denunciar ante la Policía Nacional los hechos violentos para poder judicializar a los responsables del vandalismo.

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