Tan rápido y eficaz como un saque y volea. Roger Federer tuvo una noche tranquila en Canadá que no se condice con lo que estaba disputándose: una semifinal de masters 1000. El partido frente al español Feliciano López no tuvo equivalencias y en alrededor de 90 minutos inscribió su nombre en la final.
La propuesta fue sacar y volear; así lo planteó López. Federer lo tomó como un reto y también jugó al estilo característico del español. Ambos volearon de gran manera, pero la diferencia estuvo en que el suizo quebró cuando quiso, una ocasión por set para ganar cómodo.
El primer set quedó 6-3 para su ‘Majestad’, y en el segundo antes de ver a un Federer especulativo, quebró de arranque. Feliciano López pidió la asistencia por sentirse un poco enfermo, se tomó unas pastillas y volvió al ruedo pero no tuvo misericordia. Roger continuó de gran manera con su saque y en poco tiempo se vio sacando para enfrentar a Tsonga en el partido decisivo.
Con el servicio como su aliado, Federer liquidó sin mayores problemas y en la tarde del domingo definirá el Masters de Canadá, en Toronto y ante el francés Jo Wilfried Tsonga. El suizo, que cumplió años el viernes, no quiere que esta semana termine sin un título.
