Fiscalía cerca de atrapar a los asesinos de ‘Sarita’

25 de abril del 2017

Medicina Legal informó que pronto reconocerá el perfil genético de los responsables.

Fiscalía cerca de atrapar a los asesinos de ‘Sarita’

Foto: Twitter

El director del Instituto Nacional de Medicina Legal, Carlos Eduardo Valdés, informó que pronto se dará a conocer la identidad del hombre responsable del abuso y tortura de Sara Salazar, de tres años de edad, que falleció el pasado sábado 22 de abril en el Federico Lleras de Ibagué.

Valdés informó que “se encontraron rastros biológicos de otra persona en el cuerpo de la pequeña (…) Significa que estamos a pocas horas de encontrar los perfiles genéticos en el cuerpo de la menos y poder conocer la persona responsable”.

Con esta información, la Fiscalía puede continuar con las investigaciones para tratar de comparar muestras biológicas. Para esto, el ente de control comenzó a indagar el círculo más cercano de la menor para determinar a los responsables del crimen.

“Estamos investigando a las personas más cercanas a la niña, a su círculo más próximo y por supuesto investigando no solamente la muerte de la niña y la violencia sexual, sino todo el tipo de violencias que presenta el cuerpo en este caso. La investigación en este momento se contrae a las personas más cercanas”, declaró la vicefiscal general María Paulina Riveros

Asimismo, Valdés informó que para continuar con las investigaciones “Se tomaron muestras biológicas con fines de perfilación genética a todas las personas que rodeaban a la menor Sara”.

La vicefiscal también informó que se va a investigar a los funcionarios de la Comisaria de Familia que “por acción o por omisión hayan podido dar lugar al resultado”.

Un ciclo de violencia

Sara Salazar llegó al hospital el pasado viernes con un trauma craneoencefálico, varias heridas y con síntomas de haber sido abusada sexualmente. Luego, los médicos encontraron heridas en el pecho y la espalda, así como la amputación de la punta de uno de los dedos de su mano y levantada una de sus uñas, también tenía un partido un brazo y evidentes signos de desnutrición.

La muerte, según Medicina Legal, se debió a “un trauma encefálico, dado por maniobras de zarandeo o sujeción”.

El director de Medicina Legal reveló que ‘Sarita’ tenía múltiples señales de abuso sexual y maltrato infantil, reciente y antiguo. “El Instituto ha llegado a plena certeza de múltiples traumas antiguas, traumas recientes, relacionados todos sobre violencia sexual hacia la menor”, afirmó.

Asimismo explicó que la muerte fue derivada de maltrato infantil, por lo que su fallecimiento se considera un homicidio.

Debido a la gravedad de las condiciones de la pequeña Sarita, el forense declaró:

“Este caso de la niña Sara se constituye en uno de los más violentos, de mayor severidad de violencia, que conoce el instituto a diario, en todo el país, en el tema de violencia al menor”.

Luego de que el médico denunciará la grave condición de la niña, la Policía se desplazó a la finca de su madrina, donde encontraron, a pesar de los intentos de limpiar, rastros de sangre en los cuartos y los baños de la residencia. Las autoridades también investigaron a los padrinos y encontraron múltiples contradicciones en los testimonios.

El último adios a Sarita

El caso de Sara Yolima Salazar, Sarita, ha conmocionado a Colombia. Los cortos tres años de vida de Sarita estuvieron marcados por la violencia y el abandono. Sin embargo, en su muerte, todo el país la acompañó.

Luego de que su cuerpo estuvo dispuesto para ser entregado, ninguno de sus familiares, ni su madre, ni su madrina, se presentó para reclamarlo en Medicina Legal. Por lo que la secretaria de gobierno, Angélica Soto, y el personero municipal de Armero Guayabal se presentaron en el lugar para preguntar por el cuerpo y asumir el cuidado del cuerpo.

El domingo en la noche, Armero veló a la pequeña; al atardecer, la madre biológica llegó al pueblo y a la iglesia donde se encontraba pero, según relató el coronel Marcelo Russi a los medios, las personas la abuchearon, le gritaron “asesina” y la obligaron a retirarse del lugar, escoltada por la policía.

Al día siguiente, el lunes 24 de abril, poco antes de las nueve de la mañana del lunes, cuatro mujeres policías cargaron el féretreo y caminaron por las calles del pueblo en compañía de más de 2.000 personas que marcharon junto a ellas, llorando en silencio, clamando el nombre de Sarita desde la funeraria hasta el cementerio, que los recibió con una calle de honor hecha por uniformados y niños de los colegios del pueblo, quienes tenían en sus manos globos de colores.

“No estás sola, Sarita”, “Justicia, Justicia, Justicia” se escuchaba en las calles.

Al sepelio estuvieron presentes algunos de los hermanos de la pequeña, su madre tiene ocho hijos con otras parejas. El sacerdote que presidió la ceremonia salió en defensa de la madre de Sarita y contó que es una mujer pobre y por ello decidió dejarla a cargo de sus padrinos: “Ella no abandonó a la niña, se la dio a los padrinos y que sean ellos los que respondan”.

Luego de la misa, antes del medio día, en un ataúd blanco fue enterrado el cuerpo de Sara Salazar acompañado por los niños y habitantes del pueblo, quienes pidieron justicia por el crimen.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO