Flavia Dos Santos: Tener cáncer no afecta para nada mi sexualidad

16 de enero del 2015

La sexólaga revela como está enfrentando el cáncer de mama.

Flavia Dos Santos

Hace un mes a Flavia Dos Santos, la sexóloga más famosa de la televisión colombiana, le diagnosticaron cáncer de mama  y le practicaron dos cirugías. En diálogo con el diario El País de Cali, Dos Santos reveló cómo está enfrentando la enfermedad, cómo le contó a su familia y del proceso que le espera. También hace una serie de recomendaciones para las mujeres. Lea también: ¿Por qué es tan provocadora Flavia Dos Santos?

En la entrevista con el medio principal del Valle del Cauca, Dos Santos reveló las razones que despertaron la alerta de un posible cáncer. Lea también: Seis hábitos que lo pueden acercar al cáncer

“Poco antes de Navidad fui a mi ginecólogo, que tengo en Bogotá, y es excelente, Claudia Borrero, y en el examen de rutina vio que tenía algo en el seno derecho, y me dijo ‘sabes, yo preferiría que te hicieran una mamografía, solo para averiguar qué está pasando’. Yo me fui a hacer la mamografía lo más fresca, y el médico me dijo, ‘le recomiendo que se haga una biopsia’. Y yo dije, ‘para qué si mi mamografía del año pasado está perfecta’. “No, pero más vale hacer una biopsia”, insistió. Me hizo la biopsia y yo fresca. Y me dijo de frente “le recomiendo que vea a un oncólogo lo más pronto posible”. Allí el mundo se me cayó. En ese mismo momento donde sabes que tienes cáncer, tu cabeza entra en una locura completa, no sabes qué hacer, cómo reaccionar, es una sensación comparable con ser tragado por un tsunami, confesó la sexóloga.

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Dos Santos relató que luego del diagnostico le practicaron dos cirugías.  La primera de ellas se la hicieron antes de sus vacaciones en Brasil.  “Yo tenía tiquetes comprados para irme a Brasil una semana. Pero el doctor me dijo, “operemos el lunes, te dejo viajar el viernes”. Y así fue. Me operó el lunes casi en la noche, me sacó el tumor y seis ganglios de las axilas, que por suerte, dieron negativo”.

Contó que luego de su viaje a Brasil le dijeron que “tenían que operar otra vez porque el famoso margen de tejido estaba positivo. Volví al quirófano la semana pasada. Y fue un drama porque yo ya tenía el tema en mi cabeza totalmente trabajado, manejado y estaba en proceso de cura. Cuando me dice el médico que toca que operarme otra vez, ahí si me desbaraté en el piso. Pero tocó”.

En el diálogo con El País señaló que su familia ha sido fundamental para afrontar todo este proceso. “Llegué a la casa y le conté a mis hijos, porque mi esposo estaba viajando. Mis hijos me abrazaron, me dijeron que no preocupara, que todo iba a salir bien, que yo era muy fuerte, que estaban seguros de que el cáncer tenía cura, me han dado todo el apoyo. Para mi marido fue un impacto impresionante, pero dejó botado el trabajo en la oficina, para acompañarme a la clínica, pasó la noche conmigo y es el que más pendiente está de todo, del médico, de las medicinas, de mi bienestar. Y mis amigos ni hablar, no te imaginas lo importantes que han sido”.

Sobre la influencia de la enfermedad en el desarrollo de su sexualidad y feminidad, la brasileña expresó que “tener cáncer no afecta para nada la expresión de mi sexualidad, de mi vanidad, de la forma como me expreso”.

“Todos me bromean porque antes de ir a la cirugía me hago uñas, me peino, vivo preocupada por la hinchazón del rostro. Al principio le pregunté al oncólogo: “¿Hay que hacer una mastectomía radical, quitarme los senos?”. Pero él dijo que no, que podían hacer cuadriceptomía. Las cicatrices no me molestan, yo tengo una cicatriz en la axila, una en el pezón, pero ¡caramba! Es mejor tener cicatrices en el cuerpo, que no tener salud”.

Finalmente le preguntan: ¿Qué le espera tras la fase quirúrgica? a lo que responde con tranquilidad.  “Tampoco la cosa se acabó, me esperan 20 sesiones de radioterapia y un par de años de terapia hormonal. Debo tomar un medicamento por cinco años. Lo único es hablar, la palabra tiene un poder grande de cura en las personas”.

Puntualizó: “Con este diagnóstico pude ver como todos somos vulnerables a ciertas enfermedades. Y eso te da rabia. Como psicóloga me la pasé días seguidos tratando de entender por qué tenía cáncer, porque nosotros los psicólogos queremos encontrar una respuesta para todo, y no la encontraba. Entonces pensé “me toca tratarme, aceptar y seguir”.

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