FMI bajó el crecimiento económico en América Latina

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FMI bajó el crecimiento económico en América Latina

24 de Julio del 2017

El Fondo Monetario Internacional realizó una actualización en el informe Perspectivas de la economía mundial que trajo buenas noticias en la economía mundial pero revisó a la baja sus previsiones para Estados Unidos y América Latina.

En la  revisión de las estimación hechas en abril, el FMI dejó inalterada la proyección de crecimiento de la economía colombiana del 2,3% para este año y de 3% para 2018. Sin embargo, en la región, la revisión rebajó ligeramente la previsión de crecimiento para 2017 y 2018. En la expectativa, se vinculó la recuperación de la actividad económica luego de que Argentina y Brasil salgan de la recesión.

Previsiones en América Latina

“América Latina continúa luchando con un crecimiento menor comparado con el resto y hemos rebajado las perspectivas para la región durante los dos próximos años”, señaló el director de Investigación del FMI, Maurice Obstfeld.

De esta forma, la proyección para América Latina y el Caribe es un crecimiento del 1%  en 2017 y un 1,9% en 2018, una cifra levemente inferior a la prevista hace 3 meses.

“Tras contraerse en el 2016, la actividad económica de América Latina irá recuperándose poco a poco en 2017-18, de acuerdo con las previsiones, a medida que países como Argentina y Brasil se recuperen de la recesión”, establece la actualización del informe.

Los expertos del FMI advierten de que “la persistente debilidad de la demanda interna y la agudización de la incertidumbre en torno a la situación política y a la política económica se verán reflejadas en una recuperación más moderada y, por ende, en un crecimiento menor en el 2018” en Brasil. De esta forma, el pronóstico eleva al 0,3% el crecimiento de este año y rebaja al 1.3% el del próximo año.

“Las revisiones para el resto de la región son principalmente a la baja, incluido un nuevo deterioro de las condiciones en Venezuela”, establece el documento.

Para México, el FMI proyectó este año un crecimiento de 1,9% (aumento de 0,2pp), aunque mantuvo en 2,0% el de 2018.

La tabla de abril para el resto de la región es como sigue: Bolivia (4 % y 3,7 %), Chile (1,7 % y 2,3 %), Colombia (2,3 % y 3 %), Ecuador (-1,6 % y -0,3 %), Paraguay (3,3 % y 3,7 %), Perú (3,5 % y 3,7 %), Uruguay (1,6 % y 2,6 %) y Venezuela (-7,4 % y -4,1 %).

Otras previsiones

El FMI revisó a la baja su previsión para Estados Unidos en 2017 y 2018 “principalmente porque se presume que la política fiscal será menos expansiva de lo previsto, teniendo en cuenta la incertidumbre que rodea los plazos y la naturaleza de la recalibración de dicha política. Las expectativas del mercado con respecto al estímulo fiscal también se han moderado”.

De esta forma, Estados Unidos crecería 2,1% en 2017, 0,2% menos que en la proyección de abril, y 2,3% en 2018, una baja del 0,4%.

En comparación, los países de la zona del euro muestrán un fuerte desempeño, “donde una actividad sorprendentemente positiva a fines de 2016 e inicios de 2017 apunta a un fuerte ímpetu”.

En Alemania, España, Francia e Italia se presentó un crecimiento superior a los esperado en el primer trimeste, por lo que se suma a las revisiones al alza del crecimiento y a los indicadores de alta frecuencia del segundo trimestre 2017. La proyección para Reino Unido es menos positiva. Se registra una disminución en la proyección, teniendo en cuenta sus resultados para el primer trimestre, en un contexto marcado por las negociaciones para hacer realidad su salida de la Unión Europea.

Por su parte, el pronostico de los países en Asia está a la alza. en China, aumentó en 0.1 puntos al 6.7%, gracias a  una política monetaria menos contractiva y la aprobación de reformas para el gasto y en India se prevé un aumento del 7.2%

Recuperación y riesgos

El FMI considera que la recuperación de la economía mundial “se está afianzando”, y según el economista Maurice Obstfeld, , “no hay cuestionamientos sobre la recuperación del impulso de la economía mundial”; sin embargo, “distribución de este crecimiento ha cambiado”.

Además, los riesgos están equilibrados a corto plazo, pero a mediano continúan a la baja.

Los resultados “indican el más amplio crecimiento sincronizado de la economía mundial en la última década”. Sin embargo, la incertidumbre de situaciones como el Brexit o la política fiscal de EE.UU. continúan generando afectaciones financieras, generan peligros para la economía por “las crecientes tensiones geopolíticas, las desavenencias políticas nacionales y los shocks generados por la falta de gobernanza y la corrupción”.

Entre los riesgos también se encuentran la aplicación de medidas aislacionistas ya que “el fracaso de los intentos por aumentar el crecimiento potencial y lograr que el crecimiento sea más inclusivo podría alimentar el proteccionismo y obstaculizar las reformas favorables a los mercados”.

Además, existen riesgos dobles, como la recuperación de la zona Euro, “donde el sentimiento de los mercados es optimista y los riesgos políticos se han atenuado, podría ser más vigorosa y más duradera de lo previsto actualmente. Del lado negativo, una incertidumbre dilatada en torno a las políticas u otros shocks podrían provocar una corrección de las elevadas valuaciones que registran los mercados —especialmente el de renta variable— y reavivar”.