Gasolina por oro y dólares: la nueva modalidad de la escasez

23 de mayo del 2019

La dificultad de acceso al combustible se presenta sobre todo en las regiones

Gasolina por oro y dólares: la nueva modalidad de la escasez

Anadolu

Los venezolanos enfrentan un nuevo problema desde hace un par de semanas: la escasez de gasolina. La dificultad de acceso al combustible se presenta sobre todo en las regiones, pero también en Caracas, la capital, y ha traído consecuencias para sus habitantes más allá de la movilidad.

Los expertos no tienen un pronóstico positivo y advierten de una posible paralización debido a la falta de combustible, que se suma a la persistencia de fallas en los servicios públicos de luz, agua y gas.

Esta semana, la Comisión Permanente de Desarrollo Social e Integral y la Subcomisión de Educación de la opositora Asamblea Nacional alertaron que las tres principales universidades del estado Táchira, fronterizo con Colombia, suspendieron temporalmente sus actividades por la escasez de combustible.

El problema, según advirtieron en un comunicado emitido este 21 de mayo “(…) imposibilita la capacidad de movilidad de alumnos, profesores y personal administrativo y obrero hasta las instalaciones de dichas casas de estudio”.

El documento alerta sobre la posibilidad de que la decisión se extienda a más instituciones, incluyendo escuelas, en los 18 estados que –a juicio de los parlamentarios– se encuentran “gravemente afectados” por la ausencia de combustible.

Venezuela tiene 23 estados y un Distrito Capital, y en varios ya el horario de clases no era regular por las fallas eléctricas que también han afectado considerablemente la actividad comercial e industrial.

Como en Táchira, los habitantes del estado Zulia, al extremo occidental y también fronterizo con Colombia, sienten fuertemente esta carencia. La región zuliana es la más caliente del país y la más afectada por las fallas de luz. Sus habitantes dependen en buena parte de plantas eléctricas que requieren combustible.

“Ha sido la etapa más dura que nos ha tocado vivir en todo sentido”, confiesa Ansbel Silva, madre de dos niños, desde Maracaibo, capital zuliana. Junto a su marido ha hecho filas de hasta 12 horas, incluso pernoctando, para poder ripostar.

Para el secretario de la Federación Unitaria de Trabajadores del Petróleo de Venezuela (Futpv), Iván Freites, que el suministro de gasolina falle en estados fronterizos como Zulia tiene una explicación: el contrabando del combustible hacia Colombia.

A esto suma una causa mayor, que son los más de 50 mil barriles diarios que el gobierno de Nicolás Maduro envía a Cuba, su principal socio.

En entrevista con la Agencia Anadolu, Freites aseguró que en lo que va de año se han procesado en promedio 120 mil barriles de crudo por día en las refinerías venezolanas, mientras que la producción de gasolina escasamente alcanza los 35 mil barriles diarios de los 200 mil que se consumen.

“Tenemos una sola (planta) catalítica que funciona esporádicamente y lo que tiene son 60 mil barriles”, aseguró, y advirtió que el problema de las refinerías venezolanas no es nuevo ya que se remonta a los primeros años del gobierno de Hugo Chávez, antecesor de Nicolás Maduro.

“Desde 2005 empezó ese desastre y ahorita el nivel de refinación es muy bajo”, aseveró Freites.

Problema nacional

Para Sofía León, una profesora jubilada del occidental estado Lara, el problema del suministro comenzó hace más de ocho meses.

“Esto tiene tiempo. Se había suavizado un poco pero seguía. De hace 15 días para acá esto es espantoso (…) Es la peor crisis que ha vivido Barquisimeto (capital) en toda su historia”, le dice León a la Agencia Anadolu, mientras señala filas de coches de más de 3 kilómetros que se unen unas con otras.

Allí hacen entre cinco y 12 horas de cola para poder echar gasolina durante el día y la noche, y muchas veces no lo logran. León ha sido testigo de gente que sale llorando de las bombas porque se acaba la gasolina cuando llega su turno; también ha visto de enfrentamientos.

Pese a que las estaciones del país han sido tomadas por efectivos de distintos cuerpos de seguridad del Estado el orden de las filas no siempre se respeta y se está volviendo común que se privilegie a funcionarios públicos, denominados “enchufados” –personas que se benefician del gobierno de Nicolás Maduro– e incluso a funcionarios militares o policiales. También a aquellos que tengan dólares estadounidenses.

En algunos estados como Zulia se hacen tres filas: las de los denominados VIP, los que tienen dólares y los que no.

En Bolívar, un estado minero al sur del país, el orden lo controlan grupos criminales. “Mandan más que los guardias”, le dijo a la Agencia Anadolu un joven empresario de la entidad que prefiere mantenerse en el anonimato.

“La gente necesita ir para las minas y no les importa pagar en dólares. (…) Sales a las 3:00 am y hay colas en bombas cerradas. No para nunca. Haya o no haya gasolina, esté abierta o no”, agrega, al tiempo que asegura que el tiempo mínimo de espera es de 3 horas, y que dependiendo de la cantidad de personas en la fila pueden suministrar tan solo 15 litros de gasolina a cada carro.

En este estado, ha surgido un nuevo negocio. “La gente saca la gasolina que echa y la revende. El bidón de 70 litros lo venden en dos gramos de oro”.

Mientras tanto, en Caracas la situación parece haberse normalizado esta semana. Las filas que se evidenciaron la semana pasada –nunca tan largas como las del interior– ya no se ven.

Un bombero de una estación al sureste de la capital contó a la Agencia Anadolu, sin embargo, que la gasolina de 95 octanos había dejado de llegar, y que solo podían proveer combustible de 91 octanos.

Freites aseguró que la escasa producción nacional tenía máximo 60 grados de octanaje, por falta de componentes. Además agregó que la gasolina que se está importando está, de igual forma, por debajo del octanaje. Es de 84 octanos.

Desde Arabia Saudita, donde se encontraba para la reunión de ministros de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP), el ministro del Petróleo de Venezuela, Manuel Quevedo, denunció el pasado domingo que la economía y la industria petrolera venezolanas estaban bajo el asedio financiero de los Estados Unidos.

La Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés) había advertido a mediados de marzo que la industria petrolera venezolana estaba en riesgo de colapsar debido a los problemas económicos y eléctricos.

Por primera vez en décadas, durante ese mes de marzo Colombia superó a Venezuela en producción de barriles de petróleo diarios.

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