Hidroituango, obra en medio de crisis

EPM

Hidroituango, obra en medio de crisis

10 de febrero del 2019

En el norte del departamento de Antioquia se construye la central eléctrica Hidroituango, la más grande en el país en su estilo y que una vez en funcionamiento generaría el 17 % de la energía que requiere Colombia, a pesar de esto, las emergencias no han sido ajenas y por el contrario, han rodeado a este proyecto.

Hace más de 10 años cuando se tomó la decisión de arrancar con las obras de esta mega construcción, un amplío sector del país, vio esta como una posible salida ante la crisis energética que se vislumbraba en el horizonte y que tarde o temprano afectaría a Colombia en un largo plazo.

La primera emergencia que se presentó en este proyecto, fue el 28 de abril del 2018, cuando uno de los túneles de desviación del río Cauca se taponó y obligó a los constructores a inundar la casa de máquinas, un espacio de la obra que aún se encontraba en construcción.

Desde ese momento, los pobladores de las comunidades aguas abajo viven en zozobra, ya que el nivel de descarga era mucho mayor al esperado, lo que ocasionó una creciente, que aunque no dejó víctimas ni heridos, si obligó al evacuación de miles de personas ante una emergencia mayor.

Un mes después del primer evento, en el mes de mayo una creciente súbita arrasó con varias edificaciones y un puente peatonal en el corregimiento de Puerto Valdivia, situación que obligó la evacuación preventiva de más de 10.000 personas que habitan en las zonas ribereñas de este afluente y las cuales fueron albergadas en lugares seguros, por lo que Luis Pérez Gutiérrez, gobernador de Antioquia, declaró calamidad pública en el departamento.

La inestabilidad de la montaña fue otro de los factores de riesgo en Hidroituango, es de anotar que un deslizamiento de tierra muy cerca a casa de máquinas, evento que fue atendido por EPM en un periodo de 10 días, pero que significó el aumento del nivel del embalse, hasta el punto de cubrir por completo el puente de Pescadero, una  vía de acceso al municipio de Ituango, desde entonce la empresa tuvo que poner en funcionamiento a los ferri.

El pasado mes de enero una anomalía detectada por los técnicos de Empresa Públicas de Medellín (EPM), obligó a adelantar el cierre de la compuerta número dos de la obra, situación que generó que el nivel del río presentara una notoria disminución. El pasado martes 5 de febrero, se detectó una situación irregular que pondrían en riesgo la estabilidad de la estructura, por lo que se decidió cerrar la segunda compuerta en la zona de captación.

Desde ese momento, las comunidades aguas están preocupadas, pues el drástico descenso del nivel del rió es evidente, se pasó de un cauda aproximado de 500 metros cúbicos por segundo a 35 metros cúbicos.

Producto de esta situación, comunidades y movimientos de ambientalistas han denunciado la muerte de más de 35.000 peces por la poca agua que corre por el afluente.

Aunque el agua de nuevo volvió a fluir de manera controlada el pasado viernes por el vertedero, muchos están preocupados por el largo periodo de tiempo que podría tardar la recuperación del daño en algunos ecosistemas aledaños.

Pero este tipo de hechos no son solo los que han estado presente en esta construcción, desde su inicio varias personas, lideres de las comunidades más cercanas a la obras, señalaron que por oponerse a su construcción, recibieron amenazas de personas armadas.