Un total de 55.675 botellas de licor adulterado fueron incautadas en Bogotá. Esta mercancía iba a ser comercializada en el mes de diciembre por una banda conocida como 'Los doble A', un apelativo utilizado para las marcas de segunda o chiviadas.
La operación fue adelantada por la Fiscalía General de la Nación que tuvo seis meses de labores investigativas, en las que fueron intervenidas 35 líneas telefónicas, se hicieron vigilancias, controles a establecimientos comerciales en la que se logró determinar la actividad de los criminales.
Así se logró la identificación de los hermanos Alonso y Alberto Moreno Riaño o banda 'doble A', quienes eran los encargados de la elaboración artesanal de bebidas alcohólicas de cualquier tipo, nacionales e internacionales e incluso de su venta en diferentes puntos de Bogotá.
Junto a los hermanos fueron capturados otros 11 fabricantes de la bebida en 10 diligencias de registro y allanamiento que se cumplieron en las localidades de Kennedy, Engativá y Tunjuelito, en la capital, y en Soacha, municipio de Cundinamarca.
La banda tenía varios lugares de producción, usaban canecas plásticas, filtros y tubos sin cumplir los requisitos de salubridad mezclaba sustancias como alcohol etílico, glicerina, colorantes y esencias con las que lograban el color, el olor y el efecto más cercano a la bebida que querían imitar.
Asimismo tenían un tapas, marquillas, estampillas y envases originales que reciclaban junto a otras imitaciones falsas para aparentar visualmente los envases. En total se hallaron 55.675 botellas de diversas marcas de licores, 9.209 estampillas, 367 canecas plásticas de 55 galones, 50 sustancias químicas, 34.614 láminas plegables de tetrapack y 2.050 garrafas de alcohol industrial, entre otros elementos utilizados en el proceso de falsificación y que alcanzaron un peso neto de 15 toneladas.
Entre las formas de comercialización, la banda 'Doble A' suplantaba a los impulsadores de las marcas de licor con gorras y uniformes falsos, llegaban a las tiendas de barrio y allí le ofrecían a los tenderos los catálogos de licor como productos originales. Incluso los vendían a precios similares al comercio legal para no generar sospechas.
La Fiscalía determinó que también se entregaban pedidos en el San Andresito de la calle 68 con av. Rojas Pinilla, en el sector de Las Ferias y otros establecimientos nocturnos de Bogotá.
Los capturados serán imputados por los delitos de concierto para delinquir, corrupción de alimentos, usurpación de los derechos de propiedad infustrial y ejercicio de actividad monopolítica de arbitrio rentístico por un fiscal de la Dirección contra la Violaciones a los Derechos Humanos por las afectaciones a la salud y la vida que estos productos manipulados pueden causar en el cuerpo humano.
