La estrategia de Rousseff para salvar su puesto

La estrategia de Rousseff para salvar su puesto

15 de marzo del 2016

Con el objeto de evitar su encarcelamiento por su presunta participación en el escándalo de Petrobras, el ex Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula de Silva se reuniría este miércoles con Dilma Rousseff para entrar al gabinete ministerial de ese país, según informaciones divulgadas por medios locales.

El ex mandatario, acusado de recibir dádivas de compañías relacionadas con el mencionado caso de la empresa petrolera, aprovecharía el fuero como ministro para evadir una posible orden de arresto y sería pieza clave de la actual presidenta para persuadir a la cantidad necesaria de senadores y diputados para evitar su destitución.

Lula, quien llegó al poder en enero de 2003, tras obtener la mayor votación en la historia de Brasil, con el respaldo de más de 52 millones de ciudadanos, permaneció en el principal cargo político de ese país por siete años, dejando como sucesora a Dilma Rouseff, ambos del Partido de los Trabajadores (PT).

Pese a su inclusión en el escándalo de Petrobras, el ex mandatario aún cuenta con una alta popularidad y es reconocido por sus habilidades políticas. Estas últimas serían las que aprovecharía su sucesora para usarlo en el congreso y evitar su remoción.

Según analistas y comunicadores locales, Lula es el único político capaz de convencer a los congresistas del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), aliado de la actual administración, de no votar contra la presidenta.

Rousseff llegó al Palacio de la Alvorada el 1 de enero de 2011 y hace algunas semanas vive una grave crisis política por los escándalos de corrupción y la complicada situación económica del Estado que llevó, incluso, a multitudinarias marchas, las últimas de las cuales se desarrollaron el domingo pasado para pedir su salida.

Paralelamente, Sergio Moro, juez encargado de investigar el caso Petrobras, ha avanzado en las pesquisas contra Lula da Silva e, incluso, ya hizo detener al ex presidente e interrogarlo el pasado 4 de marzo, por lo que la eventual decisión ordenar la captura de Luiz Inácio no sería extraña. Sin embargo, si el ex mandatario llega a un ministerio, sería el Supremo Tribunal Federal el encargado de juzgarlo.