La medida de Israel y cómo amenaza la paz con Palestina

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La medida de Israel y cómo amenaza la paz con Palestina

1 de abril del 2017

El gabinete de Seguridad de Israel aprobó por unanimidad la construcción de un nuevo asentamiento en territorio palestino, por primera vez en más de 20 años.

El plan fue aprobado por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para la construcción en el norte de la ciudad palestina de Ramallah. Además, incluye la construcción de 2.000 viviendas dentro de los asentamientos existentes.

La colonia pretende realojar a 40 familias de judíos que fueron evacuados de Amona, un puesto de avanzada que se desmanteló a inicios de febrero del año pasado por orden del Tribunal Supremo de Israel al estar construidos en tierra palestina privada. En ese momento, a las familias se les prometió reubicarlas como grupo.

Con estas decisiones, los asentamientos israelíes crecerán en más de 5.500 hogares.

Como consecuencia, actualmente hay más de 400.000 colonos  en Cisjordania y 200.000 en Jerusalén Este.

Esta decisión no cayó bien para los palestinos, quienes lo interpretan como otra ofensa en contra de su comunidad. El miembro del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación Palestina, Hanan Ashrawi, declaró que “el anuncio de hoy demuestra una vez más que Israel está más comprometido con apaciguar a su población de colonos ilegales que a acatar los requisitos de estabilidad y paz justa”.

“Las políticas de Israel permanecen sin cambios mientras el primer ministro Benjamin Netanyahu y su coalición extremista y racista persisten con sus políticas sistemáticas de colonialismo, apartheid y limpieza étnica, mostrando una indiferencia total y flagrante hacia los derechos humanos de los palestinos, la independencia y la dignidad”, manifestó en un comunicado.

Hoy en día, hay 126 asentamientos israelíes en la Ribera Occidental, a pesar de que, en diciembre, el Consejo de Seguridad de la ONU condenó los asentamientos israelíes en esta zona.

Sin embargo, Israel no ha dejado de ampliar sus colonias en Jerusalén Este y Cisjordanía. Por otra parte, la Ribera Occidental es un territorio que está ocupado por el ejército israelí desde 1967, y donde los palestinos planean crear su Estado. Por esto, Ashrawi pidió a la comunidad internacional hacer a Israel responsable de estos asentamientos.

¿El fin de ‘la paz’?

Israel ha recibido múltiples condenas internacionales, un llamado de la ONU y otra amenaza de la Unión Europea por su empeño en continuar con la ocupación en Palestina. Sin embargo, con esta nueva decisión resulta claro que esto no ha servido de mucho.

A pesar de que el gobierno de Israel no había autorizado la construcción de nuevas colonias desde 1999, tampoco había hecho nada para evitar puestos de avanzada como los de Amona y, en cambio, ha estado incentivando la expansión de colonias existentes en territorio ocupado, algo que se considera internacional por la comunidad internacional (y que es uno de los principales obstáculos para el proceso de paz, y ha continuado con sus intentos de legalizar colonias no autorizadas.

Para muchos, la decisión de Netanyahu es una provocación abierta. Por eso, con la resolución del gobierno israelí, los expertos temen que el proceso de paz, que se encuentra paralizado desde hace más de tres años,  se vea amenazado definitivamente.

Incluso Estados Unidos, el principal aliado de Israel, ha manifestado su desacuerdo con la medida, dado que Donald Trump parece querer reactivar las conversaciones entre ambos estados. “Si bien no creemos que la existencia de asentamientos sea un impedimento para la paz, la construcción de nuevos asentamientos o la expansión de los asentamientos existentes más allá de sus fronteras actuales pueden no ser útiles en la consecución de ese objetivo”, declaró en un comunicado la Casa Blanca.