Las últimas cuatro horas con vida de Alan García

17 de abril del 2019

“Alan sabiéndose inocente tomó un decisión de grandes”, tuiteó su abogado

Alan García

Miércoles Santo. Aproximadamente a las 6:25 de la mañana un fiscal y seis policías de la División de Investigaciones de Alta Complejidad (Diviac) de la Policía Nacional de Perú (PNP), llegaron a la residencia de Alan García. La vivienda se encuentra en una lujosa urbanización El Rosedal, del distrito de Miraflores, en Lima.

Se trata de la misma propiedad valorada en más de 800 mil dólares, que le costó al exmandatario en el pasado una investigación en la fiscalía. Lo señalaron por enriquecimiento ilícito y cuestionamientos sobre los fondos utilizados.

Según el relato de Ricardo Pinedo, secretario de Alan García, los funcionarios no informaron con veracidad de qué tipo de diligencia se trataba. Aseguró que primero dijeron que tenían una orden de allanamiento a la vivienda y luego, que era una detención preliminar.

“Se hace el pedido del fiscal para entrar por un allanamiento. Se abre la puerta, ingresa, tienen la presencia del expresidente Alan García, que baja hasta el descanso de la escalera. El fiscal lo invita a que termine de bajar al piso porque tenía unas copias para iniciar un procedimiento. No se le informa cuál”, relata Pinedo.

“El presidente le pregunta qué procedimiento quiere hacer. No quiere responder y lo invoca a que baje al primer piso y es en ese momento que el presidente sube al segundo piso e ingresa a su habitación”, explicó el allegado al líder aprista.

Sabía de la detención preliminar por “un rumor”

Los policías escucharon un disparo y procedieron a derribar la puerta. Al ingresar se encontraron con el exmandatario, inconsciente, sangrando de su cabeza.

El secretario de García dice que sabían de la orden de detención preliminar por un “rumor” y que estaban “preparados” para asumirla desde “hace mucho tiempo”.

Sin embargo, la detención no ocurrió porque Alan García se disparó en la cabeza antes de ser detenido. Así lo precisó su abogado Erasmo Reyna a las afueras de la emergencia del hospital Casimiro Ulloa, donde fue trasladado el exmandatario herido. Allí fue asistido por unos 27 médicos, pero al final no resistió la operación y sufrió tres paros cardíacos durante el procedimiento. Tenía 69 años de edad.

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