Hasta un caballo muerto yacía en el río Manzanares

21 de mayo del 2019

Sacaron más de 19 toneladas de residuos sólidos.

Hasta un caballo muerto yacía en el río Manzanares

Sí era un río, pero no de agua.

Por unas horas el río Manzanares, que nace en la Sierra Nevada y atraviesa toda Santa Marta para llegar al Caribe, estuvo con un tramo totalmente cubierto de basura y escombros.

La situación la produjo, en primera instancia, la caída de un árbol que retuvo todos los sólidos que pasaban por allí.

La situación se agravó, por un procedimiento que quedó incompleto cuando los encargados de retirar el árbol solo lo cortaron por encima.

Los malos hábitos culturales de los vecinos de la zona de arrojar elementos a los ríos complicó la situación que se hizo insostenible cuando colchones, neveras y hasta un caballo muerto interrumpieron casi totalmente el paso del agua.

Trabajo incompleto

Todo inició hace unos meses por un fenómeno considerado natural: un árbol cayó dentro del río.

Al ser avisadas las autoridades del percance enviaron equipos técnicos para revisar la situación.

La Oficina de Gestión de Riesgos de Santa Marta notó que era una urgencia para la comunidad y Essmar, la empresa de servicios públicos local, mandó un equipo a solucionar el problema.

No obstante, según le contó a Kienyke.com Jaime Pérez, director de Gestión de Riesgos de la ciudad, en esa oportunidad los operarios solo cortaron las ramas, pero no extrajeron el tronco.

El error generó que todos los elementos sólidos que eran arrojados al río se quedaran atascados.

La comunidad insistió en el llamado ayuda, pero no fue atendido como una urgencia.

Meses después…

En la primera limpieza, que inició este lunes 20 de mayo, los encargados lograron extraer 19 toneladas de basuras y escombros y esperaban sacar más en la siguiente jornada.

Fue necesario que trabajaran tres bolquetas, un minicargador, una retroexcavadora, doce operarios de Essmar, miembros de la comunidad, y personal de Gestión del Riesgo para que el río retomara su apariencia natural.

Una representante de la Empresa de Servicios Públicos del Distrito comentó que el problema de fondo es que muchos de los vecinos del río arrojan basuras y elementos que consideran inservibles al punto donde se presentó el atascamiento.

La trabajadora pública contó que, precisamente, en ese mismo lugar hicieron unas 80 limpiezas, durante 2018 y que cada vez que llegaban al lugar, encontraban más materiales.

“Un mal comportamiento social”

El sitio se convirtió en un punto de descargue para los carretilleros que transportan escombros.

El director Pérez sustentó esta versión diciendo que una afectación grande es causada por lo que denominó “un mal comportamiento social”.

Por eso realizarán una reunión con la comunidad en la que buscan que vecinos del río participen y tenga “un nivel de responsabilidad en el mantenimiento de ese sector”.

La situación no ha llegado a mayores: el río no se ha desviado y las autoridades no han tenido que evacuar ninguna vivienda.

Sin embargo, según anunció Pérez, tienen planeado intervenir este río y otras quebradas de la ciudad para estar preparados para la temporada de lluvias que se aproxima.

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