“Lo único que podía hacer era apretar el obturador”

“Lo único que podía hacer era apretar el obturador”

3 de septiembre del 2015

Nilüfer Demir, la periodista que captó el momento que tiene conmocionado al mundo, habló con Dogan, la agencia para la que trabaja, sobre lo que sintió al momento de tomar la estremecedora fotografía.

Vea: El homenaje que internet le hizo al niño inmigrante

“Cuando vi a Aylan Kurdi se me heló la sangre”, relata Demir en la página de la agencia.

“Para entonces ya no había nada que hacer. Allí había un cadáver con la camiseta roja levantada y pantalón azul marino. No había nada que yo pudiera hacer por él. Podía darme cuenta por la ausencia de gritos. Lo único que podía hacer era apretar el botón del obturador, e hice la foto en ese momento”, explicó.

La fotógrafa, que sin emoción pero sí con mucha tristeza confiesa que su foto “tuvo éxito”, señala que, “antes de apretar el botón, sentí un gran dolor y tristeza. Después, que teníamos que mostrar su drama. Mi trabajo es sacar buenas fotos y hacerlo lo mejor que pueda”.

Demir relató que vio al hermano de Aylan a cien metros de distancia y se percató de que ninguno de los dos llevaba un salvavidas.

“A unos cien metros yacía su hermano Galip. Él también tenía la camisa levantada. Pero para Galip y a Tahara, no había ninguna razón, ni chaleco salvavidas, ni guardias, por la que tuviesen que seguir en el agua. Eso reveló el dramatismo del momento. Pero lo único que podía hacer era hacer la foto, y eso hice”.

En su diálogo con Dogan, agencia con la que trabaja desde 2003, indica que ha “fotografiado numerosos incidentes con inmigrantes. He sido testigo de su drama, incluso hasta la muerte. He fotografiado los cadáveres que llegan a la playa, donde los encontramos. Están viviendo esto desde hace mucho tiempo. Espero que algo cambiedespués de lo de hoy”.

Por otra parte, Abdulá Kurdi, el padre del niño ahogado cuya imagen se ha convertido en símbolo de la tragedia de los refugiados sirios que intentan llegar a Europa, quiere llevar los cuerpos sin vida de sus hijos y su esposa a la ciudad siria de Kobani, informan los medios turcos.

En esa ciudad de mayoría siria del norte de Siria, murieron 16 miembros de la familia que combatían al grupo yihadista Estado Islámico (EI), según el relato de Abdulá Kurdi al diario Sol.

Ahora su deseo es enterrar junto a ellos los cuerpos de sus hijos y de su esposa, que murieron a causa del naufragio de la barca en que viajaban intentando alcanzar una isla griega, por aguas del Egeo cercanas al balneario turco de Bodrum.

Kurdi contó que la familia había pagado una suma a traficantes para que organizaran la travesía a la isla de Kos.

Pero “la guardia costera nos detuvo y después nos liberó. Esta vez nosotros mismos conseguimos el bote y empezamos a remar hacia Kos”, agregó.

“Después de alejarnos unos 500 metros de la costa, en el bote empezó a entrar agua y se nos mojaron los pies. A medida que aumentaba el agua, cundía el pánico. Algunos se pusieron de pie y el bote volcó. Yo sostenía a mi mujer de la mano”, recordó.

“Las manos de mis dos niños se escaparon de las mías, intentamos quedarnos en el bote, pero el aire disminuía. Todo el mundo gritaba en la oscuridad. Yo no lograba que mi esposa y mis hijos oyeran mi voz”, añadió.

Relató cómo, fijando la mirada en las luces, consiguió nadar hasta la costa.

“Cuando alcancé la costa comencé a buscar a mi esposa y a los niños. Pensé que se habían asustado y escaparon. Llegué a Bodrum y no pude encontrarlos en nuestro punto de encuentro. Luego fui al hospital y me enteré de las tristes noticias”, explicó.