Los detalles del atentado en el Parlamento británico

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Los detalles del atentado en el Parlamento británico

23 de marzo del 2017

A las 2:40 de la tarde en Londres, un vehículo 4×4 de marca Hyundai atravesó a toda velocidad el puente de Westminster, se subió a la acera en un trayecto de 70 metros y arrolla a a 20 peatones. Los hechos dejan cuatro fallecidos, siete personas en estado crítico y varias en el hospital.

El auto, alquilado en una sucursal de la empresa Enterprise en Londres, pasó en cuestión de segundos por el puente, arrollando a 12 ciudadanos británicos, tres estudiantes franceses, cinco turistas surcoreados, dos rumanos y dos griegos, y otros portugueses, chinos, italianos, alemanes, entre otros. Asimismo, obliga a una mujer saltar desde el puente al río Tamesis, de donde es milagrosamente rescatada con heridas graves.

Luego, el coche gira sobre el carril de las bicicletas por la calle Bridge y se estrella contra la cerca que rodea el Parlamento británico, al frente del Big Ben. Los servicios de emergencia de la policía y ambulancias comienzan a recibir las primeras llamadas.

De inmediato, el hombre se baja del vehículo y corre  hacia las puertas del New Palace Yard, en una entrada que permanece abierta al público y donde pasan los turistas y el público en general, sólo protegido por un par de agentes a pie. Además que esta calle es por la que el primer ministro accede a la Cámara. El atacante se dirige a esta entrada, con un cuchillo de cocina de doce centímetros de largo en la mano. Ataca los dos agentes encargados de cuidar la entrada.

Foto: Google Maps

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En ese momento el agente Keth Palmer, un policía de 48 años que llevaba 15 años trabajando para los servicios de seguridad en el comando de protección parlamentaria, se interpone en su camino en el Old Palace Yard, el patio en el interior del Parlamento. El agente iba desarmado pero se le atraviesa al camino del individuo, quien lo ataca y le propina varias puñaladas. Entonces, el asaltante trata de huir, pero otro de los agentes le dispara hasta matarlo.

Mientras tanto, el diputado Tobias Ellwood, un exoficial del ejercito, corre de inmediato hacia el oficial herido, a pesar de las indicaciones de los organismos de seguridad, y hace un desesperado intento por reanimarlo haciendo uso de técnicas de primeros auxilios como aplicarle presión a sus heridos y darle respiración boca a boca. Sin embargo, no tiene éxito y el agente fallece.

En ese momento, la primera ministra Theresa May se encuentra en el Parlamento, al que llegó desde el medio día para participar en la sesión de control semanal en la Cámara de los Comunes. May es escoltada fuera del recinto inmediatamente hasta el número 10 de Downing Street a pocas cuadras del lugar, la residencia oficial del jefe de gobierno.

Cinco minutos después, aterriza un helicóptero ambulancia en el parlamento, la policía acordona un perímetro en torno al Parlamento y se les impide a los trabajadores y diputados abandonar el recinto por su seguridad. El Parlamento cierra sesión y es clausurado. El acceso al metro en la estación de Westminster se cierra. Mientras tanto, la Policía revisa el recinto, el auto que chocó y los alrededores, mientras que los servicios de emergencia atienden a los heridos.

La panorámica de London Eye también se detuvo por más de una hora y media, dejando a los turistas que se encontraban en ésta, encerrados.

A las 5:00 comienza la evacuación de parlamentarios, se confirma la muerte de cuatro personas y el Hospital Kings Collegue confirma el ingreso de los heridos.

Este jueves, la primer ministra Theresa May confirmó que el atacante es británico y “había sido investigado en el pasado por el MI5 [servicios de inteligencia]”; asimismo, declaró que actuó solo. El Estado Islámico se atribuyó el ataque.

Horas después se conoció su identidad: Khalid Masood de 52 años, natural de Kent, en el sureste de Londres.  Masood tenía varías condenas por agresiones, posesión de armas y delitos de desórdenes públicos. Sin embargo, también se aclaró que “no era objeto de ninguna investigación en la actualidad y no hay constancia de información anterior sobre su intento de organizar un atentado terrorista”.

De la misma manera, Theresa May declaró que la alerta terrorista se mantendrá en “riesgo severo” y le pidió a los británicos ha continuar con su vida normal: “Todos avanzaremos juntos, no cederemos al terror o permitiremos que las voces del odio y el mal nos separen”.

“Ayer vimos lo peor de la humanidad, pero recordaremos lo mejor. Nos reunimos aquí en el más antiguo de todos los parlamentos porque sabemos que la democracia y los valores que conlleva siempre van a prevalecer”.

El Parlamento ha decidido reanudar sus actividades con un minuto de silencio, mientras el área y la estación de metro sigue acordonada. Los 29 heridos que permanecen hospitalizados continúan con su recuperación, siete de ellos están en estado crítico.

Este ataque se convierte en el más letal en Reino Unido desde los atentados del 7 de julio de 2005, cuando simpatizantes de Al Quaeda realizaron un ataque suicida que terminó con la vida de 56 personas.