¿Qué esperar en las marchas del 21 de noviembre?

11 de noviembre del 2019

La violencia de algunos opacan los argumentos de toda una movilización ciudadana.

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Foto: Jose Vargas / KienyKe

El panorama social en América Latina está convulsionando. Decisiones políticas de gobiernos de diferentes orillas ideológicas han generado que la protesta social esté más vigente que nunca, y Colombia no se queda atrás. Si bien el gobierno de Iván Duque ha manifestado que se marchará bajo argumentos engañosos, este 21 de noviembre sindicatos, grupos estudiantiles y organizaciones sociales están listos para movilizarse.

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Argumentos que para el mandatario no tienen fundamento, pues se refieren a reformas como la pensional o laboral que el Gobierno aún no ha presentando.

Dicen que será un paro nacional y en diferentes ciudades del país se alistan las convocatorias para lo que pasará ese jueves. Los ánimos se calientan con lo ocurrido en Chile, Bolivia y Ecuador, en el que la presión social ha puesto contra la espada y la pared a los dirigentes de esas naciones tanto así, que en Bolivia, Evo Morales renunció a la presidencia.

Si bien las consecuencias de una movilización ciudadana son difíciles de prever, lo que pueda suceder ese día en cuanto al transcurso de la jornada es algo que puede tener una radiografía un poco más legible.

¿Hay razones para marchar?

Juan Carlos Guerrero, director del Observatorio de Redes y Acción Colectiva (ORAC) de la Universidad del Rosario, le explicó a KienyKe.com, el por qué la marcha del 21 de noviembre. Para él, hay una serie de insatisfacciones que se generan por varios temas que tienen que ver con las condiciones de vida de la gente.

“El deterioro de una clase media; temas económicos que están relacionados con el desempleo; la educación; el modelo económico que esta generando mucha desigualdad, algo muy similar a lo que está pasando en Chile“, indicó Guerrero.

Por su lado, César Augusto Valderrama, director de investigaciones en la línea de Sistema Judicial de Dejusticia, le comentó a este medio que es muy probable que el 21 de noviembre se presenten desórdenes. Explicó que “el derecho a la protesta busca causar disrupción, busca romper la normalidad para llamar atención sobre lo que están solicitando, eso no quiere decir que tenga que utilizarse la violencia pero tampoco que hayan protestas donde todo siga igual”.

Según el investigador la esencia de la protesta es causar malestar por lo cual sí se puede esperar violencia aunque lo correcto es que sean movilizaciones pacíficas.

El Gobierno Nacional ha manifestado que se está utilizando el instrumento de la protesta para criticar proyectos de ley que no siquiera se han presentado. Ante eso Juan Carlos Guerrero dice que los sindicatos saben hacía dónde puede ir el paquete de medidas de reformas como la pensional y laboral.

Pero no es ingenuo y admite que lo que están haciendo los sindicatos y estudiantes, “es aprovechando la coyuntura política, y no solo la nacional porque el gobierno de Duque está muy debilitado, también aprovechan la crisis política a nivel continental”.

¿La violencia será protagonista?

Para el investigador de Dejusticia, mucho de lo que pase ese día va a depender de cómo la Fuerza Pública decida gestionar la jornada de protestas. “El uso del Esmad debe ser el último recurso y de llegar a necesitarlo ellos no puede llegar de manera conflictiva a usar armas no letales sin antes utilizar la persuasión”, sugirió Valderrama.

Ese día puede que pasen muchas cosas que no se pueden prever pues las manifestaciones son muy horizontales y disueltas, no hay plan exacto a seguir por lo que las variantes en las acciones de ese día son inesperadas, explicó Guerrero.

Pero para el profesor del Rosario un escenario como el de Santiago de Chile no cabe en lo que pueda pasar el 21 de noviembre, pues las condiciones son distintas. “En Chile lo que hubo fue un volcamiento masivo y espontaneo a las calles por el aumento al pasaje del metro que fue la excusa de lo que la ciudadanía venía acumulando”, y complementó diciendo, que en Colombia lo que hay es una marcha planeada que además le da tiempo de reacción a las autoridades.

Pero ambos coinciden en que va a depender en buena medida en cómo la Fuerza Pública maneje la protesta, pues “ellos han cometido errores, uno no sabe que tan cociente o inconsciente, pero han habido equivocaciones”, le dijo a este medio el director de la ORAC.

Y recuerda el ataque contra el edifico del Icetex en marchas pasadas y que la Policía sabe que ese punto representa un símbolo de protesta para los estudiantes. “Ese día no hubo un cordón de seguridad en el edificio cuando en otras marcha sí, ahí es donde uno se hace muchas preguntas”, confesó.

¿Es posible que el paro del 21 de noviembre se prolongue? Frente a esa pregunta, César Augusto Valderrama explicó que las protesta no es un evento con temporalidad, “la ciudadanía tiene derecho a durar un día o lo que se propongan, lo que sí pasa es que las protestas vuelven porque los acuerdos entre quienes manifiestan y el Gobierno no se cumplen”.

Las gente manifiesta en Colombia, en su mayoría, porque hay incumplimiento en los acuerdos, y esa es una realidad que vivimos cada año con la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode), la solución para Valderrama es empezar abrir un diálogo para que se reglamenten las protestas dejando puntos claros de cómo se resuelven y que los acuerdos se cumplan.

¿Hay injerencia externa en las marchas de este 21 de noviembre?

Este punto es crucial en los argumentos del partido del Gobierno, el Centro Democrático, que a través de un comunicado oficial afirmaron que detrás de las próximas movilizaciones está el Foro de Sao Paulo.

“El paro convocado para el 21 de noviembre hace parte de la estrategia del Foro de Sao Paulo que intenta desestabilizar la democracia de América Latina, secundado por gobiernos opositores cuyo propósito ha sido bloquear el gobierno del presidente Iván Duque”, dice la misiva.

Para el investigador de la Universidad del Rosario, se trata de “una teoría que no tiene mucho sentido. Es muy difícil pensar que actores externo puedan generar una marcha masiva en Colombia, yo creo que esta marchas que se están gestando es por problemáticas internas que se han ido acumulando”.

Lo que sí cree es que hay agentes políticos internos capitalizando esas manifestaciones a su favor para obtener una ventaja frente al Gobierno de Iván Duque.

También asegura que salir y decir que hay una conspiración externa es bastante torpe, porque es atribuirle la movilización a actores externos y creo que la peor menare de encarar eso es tratar de negar lo que pasa internamente”.

Sebastián Piñera, Evo Morales y Lenín Moreno lo hicieron y terminaron empeorando la situación.

Por: Richard Stevens Ladino

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