Maria Sharapova, fuera de las canchas dos años por dopaje

Maria Sharapova, fuera de las canchas dos años por dopaje

8 de junio del 2016

La sustancia conocida como Meldonium, hallada en la sangre de al menos 100 deportistas por la Asociación Mundial de Antidopaje (AMA), le ocasionó una dura sanción a María Sharapova.

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Este miércoles la Federación Internacional de Tenis detalló que la tenista estará fuera de las canchas durante dos años, por el positivo que dio durante el control antidopaje durante el pasado Abierto de Australia. Es la consecuencia más grave para su vida deportiva, que empezó a contar desde el pasado 26 de enero.

“No quiero acabar mi carrera de esta manera, espero tener otra oportunidad para jugar al tenis”, confesó la tenista ganadora de cinco torneos de Grand Slam en marzo pasado al reconocer su error.

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El medicamento soviético que la deportista de 29 años venía consumiendo contra la diabetes desde 2006, usado en enfermedades del corazón, fue incluido desde enero pasado en la lista de sustancias prohibidas por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

De inmediato Sharapova dio su respuesta a la decisión, dijo que le parece injusta y que apelará ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo. En declaraciones anteriores se defendió al manifestar que desconocía la inclusión del Meldonium en las sustancias no permitidas.

“Si bien el tribunal concluyó correctamente que no tenía la intención de violar las reglas antidopaje, no puedo aceptar una suspensión injustamente dura de dos años. El tribunal, cuyos miembros fueron seleccionados por al Federación Internacional de Tenis acordaron que no hice nada mal intencionada, sin embargo buscan alejarme de jugar al tenis durante dos años. Voy a apelar inmediatamente la parte de suspensión de este fallo ante el CAS, el Tribunal de Arbitraje del Deporte “, anunció la tenista.

Según su creador, Ivar Kalvinsh, el Meldonium es un medicamento que permite que el corazón resista presiones intelectuales y físicas. Además, mejora la circulación, combate la hipoxia (falta de oxígeno), y reduce los riesgos de infarto y trombosis.