Las causas del matrimonio infantil en América Latina

13 de julio del 2019

En algunos países “el sexo con niñas es consentido o tolerado por la comunidad”

Las causas del matrimonio infantil en América Latina

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Un estudio del Fondo de Población de la ONU y la organización Plan internacional analizó los motivos que alimentan la práctica del matrimonio infantil en países de América Latina, una relación forzada que arremete contra los derechos de la infancia y adolescencia.

En esta región del mundo frente a otras que también acudían a este tipo de uniones no ha registrado descensos significativos en los últimos diez años. En 2017 por ejemplo el 23% de las mujeres de 20 a 24 años ya había estado casada o en unión a los 18 años, y el 5% a los 15 años.

El estudio se realizó en Bolivia, Brasil, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Perú, República Dominicana y Guatemala para dar con las posibles causas que empujan a que este tipo de matrimonios se sigan celebrando en el que la desigualdad de genero está en el centro de la problemática.

1. Para escapar de la violencia

El informe presenta que “muchas veces las niñas ingresan en uniones tempranas o se casan para escapar del abuso y la violencia en sus casas, pero a menudo terminan enfrentándose a la violencia, el abuso y el control de sus parejas, que muchas veces no les permiten trabajar, estudiar o salir solas”.

Asimismo afirman que es un crimen aceptado socialmente y nunca se llega a reportar a las autoridades.

“El sexo con niñas es consentido o tolerado por la comunidad”

“Los casos que se podrían calificar claramente de abuso físico o sexual de menores bajo la ley no se presentan judicialmente, como tampoco sucede con aquellos de violencia contra la infancia o la violencia de pareja”, se lee en el documento.

2. Para huir de la pobreza

La pobreza en América Latina no se puede negar y los efectos que genera la condición de vida de sus habitantes repercute también en su comportamiento. El informe presenta como causa a la pobreza pues son varias las niñas y adolescentes que establece una unión como estrategia para salir de esta condición económica.

De hecho “varias encuestadas declararon haberse ofrecido voluntariamente para el matrimonio y las uniones infantiles con el fin de evitar que sus familias tengan una boca más que alimentar, sintiendo que así podrían ayudar mejor a sus madres”.

3. Por la doble moral sexual

El estudio también analizó las normas de género que se establecen en las sociedades que ven con normalidad el matrimonio infantil.

“Una doble moral sexual y el control de la sexualidad de las niñas las obliga a entrar en uniones tempranas”

“Desde la primera infancia se les inculca normas de género no equitativas. Los niños son más valorados y se les da más libertades, mientras que las niñas deben equilibrar las tareas domésticas con la escolarización”, dice el informe.

4. Por las normas masculinas dominantes

Según el Fondo de Población, las niñas afrontan roles injustos de género en la unión, a veces carecen de derechos y libertades básicas, como vestirse con ropa específica o salir de sus propias casas sin permiso.

“Los hombres también se sienten validados –especialmente por otros hombres– en el matrimonio con niñas. Muchas niñas y sus parejas en los ocho países de estudio ven que los ‘verdaderos hombres’ son los que tienen dinero, pueden ayudarlas económicamente y tienen medios de transporte”, dicen los expertos.

5. Por sus propios padres

El informe recalca que los padres y las madres a menudo consienten el matrimonio o las uniones tempranas de sus hijas.

“La toma de decisiones por parte de padres y madres es indiscutible, ya que el embarazo en la adolescencia y el matrimonio y unión temprano y forzado se considera un asunto familiar privado”, se lee en el reporte, que asegura que, en algunos contextos, las uniones son hasta organizadas por el padre de la niña y las autoridades de la comunidad”, describe.

A pesar de esto, entre los encuestados si hay madres y padres que luchan arduamente por evitar que sus hijas queden atrapadas en este tipo de relación.

6. Por la falta de educación

A menudo las normas de género estipulan que la escuela es más importante para los niños que para las niñas, ya que éstas tienen “menos probabilidades de realizar un trabajo futuro que les exija una educación”.

Además, las tareas domésticas de las niñas compiten con su escolarización, aunque en el caso de las zonas rurales, tanto las niñas como los niños abandonan la escuela por el trabajo agrícola.

Otro factor es que a pesar de que hay leyes que garantizan el derecho de las niñas embarazadas a asistir a la escuela, muchas veces son expulsadas o retiradas al ser consideradas un “ejemplo vergonzoso” para otras jóvenes.

7. Por leyes débiles

Cambios legislativos recientes han elevado la edad mínima para el matrimonio a los 18 años o más, conforme a los acuerdos internacionales de los cuales hacen parte la mayoría de los países de la región.

Sin embargo, las leyes a menudo establecen excepciones en las que padres, madres, tutores, jueces o juezas pueden permitir el matrimonio antes de los 18 años, y su implementación y cumplimiento siguen siendo débiles y permiten estrategias para evitarlas.

“Las uniones informales permanecen a menudo fuera del ámbito administrativo de las agencias gubernamentales, creando grandes vacíos para evitar tanto las sanciones oficiales como los servicios de apoyo”, dice el estudio.

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